Hospital Virgen Macarena

Las dos médicos forenses que realizaron la autopsia al bebé de seis meses de edad que falleció el 17 de junio de 2017 en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla a consecuencia de los presuntos malos tratos sufridos por parte de sus padres han aclarado que el bebé presentaba en la cabeza un solo golpe contra una superficie plana y que le provocó el traumatismo craneoencefálico.

Además de las dos médicos forenses, el juez de refuerzo de Instrucción número 6 de Sevilla, José Ignacio Vilaplana, que investiga estos hechos, por los que se acusa de asesinato al padre, B.S.R.G., que se encuentra en prisión provisional, ha tomado declaración este lunes a los progenitores.

El juez, en un auto fechado el pasado 4 de mayo, al que ha tenido acceso Europa Press, acordó la práctica de nuevas diligencias antes de la celebración del juicio con jurado que enjuiciará estos hechos, entre las que encuentran la declaración este lunes de los progenitores y de las dos doctoras forenses del Instituto de Medicina Legal de Sevilla, autoras del informe definitivo de autopsia del bebé.

Además, el instructor solicitó la elaboración de un informe de imputabilidad de la madre; un mandamiento a una operadora móvil para que informe sobre el tráfico completo de comunicaciones y llamadas.

Fuentes del caso han explicado a Europa Press que las doctoras han aclarado “bastantes cosas” de su informe definitivo, que contiene bastante tecnicismos. Principalmente las aclaraciones se han centrado en torno al cuadro de lesiones del bebé, que inicialmente reflejaba síntomas de malos tratos, cuestión que “se va diluyendo”.

Inicialmente, según las citadas fuentes, se apuntaba que tenía varias fracturas en la cabeza, una costilla partida, retinas desprendidas por el conocido como síndrome del niño sacudido. Pues bien, las forenses han explicado que la costilla partida es la lesión “típica” al someter al bebé a las maniobras de reanimación con la misma técnica que a un adulto.

“CON MUCHA ENERGÍA”

Además, las doctoras han apuntado que el bebé presentaba un solo golpe en la cabeza, sufriendo de manera coetánea fractura craneal. Igualmente, han señalado que las retinas desprendidas pueden ser del mismo golpe. En este sentido, han precisado que las fracturas en la cabeza son producidas por el único golpe, que es “tan fuerte y es tal la energía”, que provocó fracturas en la pared opuesta del cerebro a la que recibió el golpe por la presión interna.

Las dos forenses, que han declarado al mismo tiempo como si de un careo se tratara por el principio de contradicción, han insistido en que las fracturas están datadas con el día del ingreso del bebé en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla, sin que éste presentara lesiones anteriores.

A preguntas de la Fiscalía, las forenses han asimilado el golpe “con mucha energía con violencia”, apoyando de esta manera la tesis del Ministerio Público de intencionalidad en los golpes recibidos por el bebé por parte del progenitor. En este sentido, las citadas fuentes han insistido en que la energía del golpe evidencia que “no es un simple golpe fortuito” que pueda recibir un niño cuando es pequeño, sino que es “excepcional”.

Los padres han pedido que declare como testigo un varón que acompañó en moto cuando éste trasladaba al menor corriendo hasta el Hospital Virgen Macarena, con el fin de demostrar que el bebé no se le cayó a su progenitor en el trayecto desde el portal de su casa hasta el centro hospitalario. Este vecino ofreció al acusado llevarlo en la motocicleta, pero prefirió ir corriendo para que se no le cayese su hijo.

JUICIO CON JURADO

Cabe recordar que el juez, en el auto del 4 de mayo, acordó continuar con el procedimiento, desestimando la solicitud de sobreseimiento provisional de las actuaciones formuladas por las defensas de padre y de la madre, en relación a la que el Ministerio Fiscal retiró la acusación como autora de un delito de asesinato.

Esta decisión de la Fiscalía se produjo después de que el pasado 15 de marzo el juez de refuerzo del Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla dictara un auto en el que transformaba en procedimiento para el juicio ante el tribunal del jurado la causa seguida por un delito de homicidio contra los padres del bebé. El magistrado considera que “el hecho delictivo cometido reviste los caracteres de un delito de homicidio, con independencia de la calificación jurídica definitiva que se determine, es decir, delito de homicidio-asesinato, y de la posible concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal”.

En el presente caso se ha constatado, a la vista de las diligencias practicadas y del Informe Médico Forense de Autopsia, así como de las diligencia de levantamiento de cadáver e Informe del Grupo de Homicidios de la Policía Judicial que asiste a la autopsia del día 18 de junio de 2017, que la muerte del bebé tendría “una etiología homicida”, según el auto del juez de refuerzo.

Según se deduce de lo actuado, el bebé, de apenas seis meses de edad, ingresó el 13 de junio de 2017 en el Virgen Macarena presentando lesiones de “gran relevancia”, concluyéndose inicialmente que el pronóstico vital es “grave con posibilidades de muerte” en un 80 por ciento y que en caso de superar la situación quedaría con secuelas “muy graves”. El bebé falleció el 17 de junio.

El juez, en su auto de marzo, citó a los progenitores –el padre se encuentra en prisión provisional y la madre fue puesta en libertad–, a la Fiscalía y a las partes personadas para la comparecencia que establece el artículo 25 de la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado (LOTJ).

Pues bien, según confirmó a Europa Press Marta Aguilar, la abogada de la madre, en la comparecencia, que tuvo lugar el pasado 13 de abril, la representante del Ministerio Fiscal solicitó la continuación del procedimiento y la apertura del juicio oral interesando la condena, sin perjuicio de ulterior-definitiva calificación, por un delito de abandono de familia imputable a los dos progenitores, por un delito de maltrato en el ámbito familiar imputable al padre en concepto de autor material y a la madre en comisión por omisión. Además, por un delito de asesinato concurriendo la circunstancia agravante de parentesco, que se atribuye en exclusiva al investigado B.S.R.G. en concepto de autor.

RIESGO DE FUGA

En el auto de fecha de 4 de mayo, el juez señaló que procedía mantener la situación de prisión provisional para el progenitor, al objeto de “evitar la reiteración delictiva, impedir que pueda alterar elementos o fuentes de prueba o sustraerse de la acción de la justicia”. Esta decisión del juez ha sido recurrida por la defensa del padre del bebé.

El magistrado entiende que “existe tal riesgo de fuga” pues está investigado por la perpetración de delitos de “gran relevancia penológica”, de modo que podría enfrentarse a un horizonte acusatorio vinculado a “relevantes” penas de prisión. Además, apunta que “carece de empleo y situación laboral estable”, por lo que, ante un eventual demora en el juicio oral, “existe riesgo de fuga”.

Igualmente, el juez aprecia “facilidad de movimientos del investigado”, de nacionalidad colombiana, y “con posibilidades”, por tanto, de regresar a su país de origen; “sin arraigo laboral y familiar de suficiente entidad”, pues vive en su domicilio de manera ilegal.

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