La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha elevado a definitiva la petición de entre 12 años y medio y 62 años y medio de prisión para los ocho acusados por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas el 15 de octubre de 2016 en la localidad navarra de Alsasua.

Así, para el acusado Ohian Arnanz el fiscal solicita 62 años y medio de cárcel por cuatro delitos de lesiones terroristas y uno de amenazas terroristas. Para Jokin Unamuno, Adur Ramírez, Jon Ander Cob, Julen Goicoechea, Aratz Urrizola e Iñaki Abad, el Ministerio Público pide 50 años de prisión por cuatro delitos de lesiones terroristas, mientras que para Ainara Urquijo se solicitan 12 años y medio de cárcel por un delito de amenazas terroristas.

Según ha explicado el fiscal en sus conclusiones finales, “hay pruebas suficientes para considerar” que lo ocurrido en Alsasua “no fue una pelea de bar”, sino una agresión “planificada y organizada única y exclusivamente para agredir a dos guardias civiles y sus parejas con la finalidad terrorista de expulsar” a dicho cuerpo policial de la localidad.

Pero también, ha añadido, el objetivo de la paliza fue “inferir temor a los que no piensan como ellos” en Alsasua. Por todo ello, considera el fiscal José Perals, “la prueba aportada” durante el juicio que se ha celebrado desde el pasado 16 de abril en la Audiencia Nacional ha demostrado que “no es un juicio de faltas”.

“Aún persiste una herencia de terror en el País Vasco y Navarra que no es sino una prolongación del terrorismo que se ha vivido en España durante 50 años. ETA no era una mera organización de pistoleros”, ha explicado.

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