La huelga feminista está consiguiendo paralizar o ralentizar buena parte de los diferentes servicios en Palma. Miles de mujeres se han concentrado en puntos como la plaza de España o la de Cort. No obstante, esto está provocando que muchos usuarios que este jueves siguen con su vida normal estén sufriendo las consecuencias.

El servicio del metro es uno de los ejemplos de cómo afecta el éxito de la convocatoria a los palmesanos. Directamente han sido suprimida cada una de las salidas de este jueves. Y otras líneas del tren circularán con un horario de fin de semana.

En este sentido, una usuaria se queja de que “los vagones van llenos y a la altura de la estación de Santa Maria (en dirección a Palma) ya había gente que no podía entrar”. Además, hay niños y ancianos que no han podido sentarse. Incluso “hay gente tirada por el suelo y ha habido varios mareos”.

Algunas madres también denuncian que no se están cumpliendo los servicios mínimos en algunas ‘escoletas’ municipales. “Estamos bastante disgustados ya que nos obligan a recoger a nuestros hijos porque no nos los garantizan”, explica una afectada. En su caso, no se puede permitir que le quiten una parte del sueldo “por secundar una huelga”. “Respeto quien se quiera adherir”, añade, pero también cree que “tendrían que ser respetados los derechos de los niños de asistir en su horario habitual” a estos centros.

Otra mujer asegura que ha salido perjudicada por la falta de personal en una guardería. En el centro “no les dan de comer” y sus opciones pasaban por “no llevarlo o ir a buscarlo a las 11:30 horas”.

Estos no son los únicos efectos de la huelga feminista. Redacciones de periódico u oficinas de empresas en general han funcionado a medio gas. Incluso se han cancelado informativos de radio durante la mañana de este jueves.

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