La fiscalía de Brunswick (Alemania) ha ampliado su investigación sobre el caso de desviación de emisiones de dióxido de carbono (CO2) de algunos vehículos de Volkswagen, al sospechar que la marca alemana mintió sobre su verdadero alcance y que había incurrido en una manipulación del mercado.

Según adelantó la revista alemana ‘WirtschaftsWoche’, las autoridades de Brunswick registraron 13 oficinas de la sede del grupo Volkswagen a principios de marzo, hecho que ha sido confirmado por la propia corporación, confiscando documentación y terabytes de datos, con el objetivo de “verificar la sospecha e identificar a los responsables”.

La revista alemana explica que las autoridades estarían revisando el anuncio emitido por Volkswagen el 9 de diciembre de 2015 por sospechas de que su contenido no era correcto y que podría haber incurrido en un caso de manipulación del mercado.

En su día, el grupo germano informó de que 800.000 vehículos podrían haber sufrido irregularidades relacionadas con la medición de emisiones de CO2, para un mes después rebajar dicha cifra a siete modelos, con un total de nueve versiones y una capacidad de producción de 36.000 unidades anuales.

Estos siete modelos afectados (nueve versiones) corresponderían todos a la marca Volkswagen y a motores Euro 6 y eran algunas variantes del Polo, del Scirocco, del Jetta, del Golf descapotable, del Golf, del Passat Alltrack y del Passat Variant. Esta cifra se compara con la inicialmente prevista de 31 modelos de las firmas Volkswagen, Audi, Skoda y Seat.

Asimismo, aseguró que el impacto negativo estimado inicialmente de 2.000 millones de euros sobre las cuentas de la empresa por dicho caso tampoco había sido confirmado y resaltó que el impacto sería menor, aunque dependería de los resultados de las medidas de ajuste.

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