El joven que se fugó después de atropellar a un motorista en Es Rafal el pasado lunes ha confesado los hechos. El chico no tiene carnet y además circulaba al menos a 80 kilómetros por hora en una zona donde el límite es de 40. Se le imputa también el delito de omisión de deber de socorro. Al presentarse en las dependencias de la Policía Local de Palma no ha sido detenido, pero queda a la espera de la decisión del juez, quien le puede mandar a prisión.

En un principio, como tenían la matrícula que se le había caído al coche, hicieron gestiones para averiguar su propietario. Llamaron al titular y se personó en un cuartel de la Policía Local. Pero él había vendido el vehículo, un Audi, días antes de que se produjera este percance. Presentó el contrato de compraventa y se confirmó que desde el viernes 19 de enero ya no era suyo.

Después, el cuerpo municipal recibió un aviso de la Policía Local de Marratxí el mismo lunes por la noche. Una mujer les había confesado que ella supuestamente había arrollado al motorista, que quedó herido muy grave. Así, al día siguiente acudió a sus dependencias para declarar. Dijo que se puso nerviosa y que se marchó, pero algo no cuadraba en su versión. No sabía contestar a preguntas tan simples como a la velocidad a la que iba.

Finalmente, se supo que en realidad era su hijo quien conducía el coche, un Audi de color oscuro. Es un chico de unos 23 años, identificado como Juan Manuel Z.N. y nacido en Palma. Los agentes le llamaron y le dieron a elegir entre ser detenido o que fuera voluntariamente a las dependencias de la Policía Local.

De esta forma, el joven acudió acompañado de su abogado. Relató los hechos a los policías y admitió que tras el atropello en Es Rafal había escapado. Había arrollado al motorista, de unos 50 años, a unos 80 kilómetros por hora, el doble del límite en esa calle, que es de 40. Asimismo, aseguró que ni había bebido ni había tomado sustancias estupefacientes. También confesó que no tenía carnet, pero que estaba estudiando para sacárselo. Eso sí, no estaba matriculado en ninguna autoescuela. Igualmente, mostró su arrepentimiento y se interesó por el estado del herido.

Durante la investigación del caso, la Policía encontró el coche con el que había sufrido el accidente. Poco después de la colisión, dejó el vehículo abandonado en un aparcamiento público. Los agentes no tardaron en encontrarlo, ya que estaba cerca del lugar. Tenía daños compatibles con un accidente. De hecho, en el cristal delantero tenía incrustado un botón de la chaqueta de la víctima. Además, le faltaba la placa de una matrícula. Como en este accidente colaboró la Policía Nacional, pidieron al equipo de la Policía Científica que realizara una inspección y tomara huellas.

El accidente de tráfico se produjo el lunes 22 de enero a las 18:20. Un Audi impactó contra una moto en el cruce entre las calles Pere Ripoll i Palou y Josep Maria Llompart. El herido había sufrido una fractura abierta de tibia y peroné. Un tumulto de gente se acercó a ver lo que pasaba. Al lugar acudieron la Policía Nacional, una ambulancia de la clínica Juaneda y la Policía Local de Palma.

Lo que ocurrió es que una moto estaba en un stop y se asomó un poco para ver si venía algún vehículo. Entonces el coche se aproximó a gran velocidad, lo que le impidió parar a tiempo. Chocó contra el motorista y se fugó.

Ahora que han dado con el autor confeso del atropello, se le imputan los delitos de omisión del deber de socorro y el de conducir sin carnet. También podrían acusarle por la gran velocidad a la que circulaba, 80 km/h, aunque los agentes creen que podría haber ido aún más rápido.

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