Foto: Reuters

La mancha de petróleo provocada por el siniestro del petrolero iraní ‘Sanchi’, hundido frente a las costas de Shanghái, ha triplicado su tamaño en desde el pasado miércoles hasta cubrir 330 kilómetros cuadrados y amenaza ya una ruta vital de migraciones de ballenas jorobadas y grises.

Concretamente, la Administración Oceánica Estatal china ha informado de tres machas distintas que han pasado en cuestión de cuatro días –del miércoles al domingo– de 101 a 332 kilómetros cuadrados en total, según recoge el periódico ‘South China Morning Post’ en su edición digital.

El vertido afecta ya a una zona de reproducción del calamar espada, según Greenpeace, que subraya que aunque el crudo ligero no crea una capa sobre la superficie marina, por lo que es mucho más difícil de eliminar, y es altamente tóxico para la fauna.

También tienen una importante presencia en la zona la corvina y el cangrejo azul y varios mamíferos marinos pasan por la región en sus migraciones, como la ballena jorobada o la ballena gris.

El ‘Sanchi’ colisionó el 6 de enero con un carguero, lo que provocó varias explosiones. Los 32 tripulantes del petrolero murieron y el buque ardió hasta que finalmente se hundió el 14 de enero en aguas económicas de Japón.

En el momento de la colisión, el ‘Sanchi’ transportaba 136.000 toneladas de crudo de baja densidad, el equivalente a un millón de barriles, procedente de Irán.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.