Australian Open

David Ferrer lucha todo y más. El tenista no se da por rendido. La derrota de hoy en los primeros compases del Open de Australia es un claro ejemplo. Va por debajo en el marcado, sí pero continua peleando. Ha perdido en tres cinco sets ante Andréi Rublev por 7-5, 6-7, 6-2, 6-7 y 2-6.

El partido no ha podido empezar mejor para Ferrer, ya que en el primer juego del partido ha roto el servicio del ruso. Pero Rublev compitió y rompió el servicio hasta en dos ocasiones para llevarse la primera manga. Mucha potencia y muchos golpes ganadores.

El de Jávea volvía a romper nada más empezar. Tras una sucesión de roturas, el set llegaba al tie break, al desempate. El ruso, de tan solo 20 años, gozó de una bola de set al servicio para ponerse dos mangas por encima en el partido. Ferrer es mucho Ferrer. Luchó, remontó y ganó.

Rublev, una de las promesas del ATP, paró, se fue al baño a respirar y a coger aire. Así, consiguió ponerse 2-1. El español no le puso las cosas complicadas en el tercer set, pero siguió luchando. El poderío físico del ruso iba marcando las diferencias.

El cuarto set mantenía la tónica superior del ruso, y es que se puso 5-2 a favor con dos breaks. Ferrer no agachó la cabeza y consiguió remontar después de salvar dos bolas de partido. Llegaron otra vez al tie break y Ferrer después de que Rublev rompiera la raqueta puso las tablas en el marcador. Moviéndolo y ajustando sus golpes remontó.

Rublev volvió a relajarse, volvió al baño. Parecía que iba a ganar después de romperle el servicio en el tercer juego, pero no volvió a ganar ningún juego. Lo intentó con uñas y dientes pero los golpes fuertes y ajustados de un tenista que marcará una época en Rusia le dejó sentado. Solo pudo aplaudir. Baghdatis o Bhambri, sus rivales.

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