Los ayuntamientos de Barcelona, Bilbao, Valencia, Palma de Mallorca, Gijón, Córdoba y Las Palmas no cumplirán con la regla de gasto este año como el Ayuntamiento de Madrid, al que el Ministerio de Hacienda ha impuesto controles especiales por esta situación, según los datos facilitados por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF) este martes en el Congreso.

El presidente de este organismos, José Luis Escrivá, ha explicado en la Comisión de Presupuestos que estos ayuntamientos no cumplirán con esa exigencia prevista en la Ley de Estabilidad Presupuestaria, según los datos que las propias entidades locales han enviado a la AIReF.

Junto a estos consistorios, también está previsto que excedan el límite de la regla de gasto la Diputación de Sevilla, el Cabildo de Tenerife y el Consell Insular de Mallorca.

Escrivá ha sido preguntado por varios grupos parlamentarios por su criterio sobre la reforma de esta exigencia prevista en la Ley de Estabilidad, una reclamación de las entidades locales que quieren tener un margen mayor para poder invertir su superávit. La norma les impide que el gasto supere la tasa de crecimiento y los municipios exigen más libertad para decidir qué hacer con sus ahorros.

REVISAR LA LEY DE ESTABILIDAD EN CONJUNTO

El presidente de la AIReF ha abogado por “mirar en su integridad” la Ley de Estabilidad y sus exigencias generales sobre déficit, deuda y gasto y no tanto “tocar un aspecto concreto en este momento”. “Tiene varios elementos que requieren una revisión para que las reglas cumplan sus objetivos en plenitud, no solo la regla de gasto”, ha dicho.

Ha explicado que todos los objetivos que impone la norma se deben cumplir en un año y de forma simultánea, “sin jerarquía”, lo que a su juicio constituye “el problema principal” de la ley. “No tenemos jerarquía de reglas a distintos horizontes temporales, lo que genera problemas. Es bueno reconsiderar la ley de estabilidad en distintos aspectos y en plenitud”, ha insistido.

Con respecto en concreto a la regla de gasto, ha señalado que es “un estabilizador” de la economía a lo largo de un ciclo. “Cuando ha vacas gordas se acumulan colchones para cuando hay vacas flacas. Ahora en los ayuntamientos estamos en vacas gordas, tener superávit es algo consistente con poder utilizarlos en vacas flacas con déficit, esta es la filosofía”, ha asegurado.

Pero dicho esto, ha asegurado también que es partidario de “repensar” el encaje de esta filosofía en la Ley de Estabilidad, siempre dentro de una revisión completa de la norma.

EL CASO DE BILBAO

Escrivá ha sido preguntado por el caso del Ayuntamiento de Bilbao, incumplidor de la regla de gasto según lo previsto pero también del objetivo de déficit, en 30 millones de euros.

El presidente de la AIReF ha explicado que este municipio sin embargo podrá cumplir el déficit sin embargo en dos años, y no en uno, como exige la Ley de Estabilidad, puesto que así lo ha pactado con el Gobierno vasco de acuerdo con la propia norma de estabilidad de esta comunidad autónoma.

“Es una cosa que conceptualmente tiene sentido y nosotros hemos sugerido que por ahí deberían ir las cosas”, ha dicho Escrivá refiriéndose al conjunto de las administraciones públicas.

Con respecto al Cupo vasco, por el que también ha sido preguntado, no ha querido opinar sobre si es un sistema privilegiado o no porque la respuesta es de los legisladores, ha dicho. “La AIReF sólo puede medir las cosas”, ha respondido, y ha dejado claro que la redistribución de la renta no es difícil de medir y que este organismo podría hacerlo si se lo pidieran.

Sí ha opinado sobre el hecho de que el País Vasco y Navarra no rindan cuentas en el Consejo de Política Fiscal si incumplen la senda de estabilidad, puesto que negocian de forma bilateral con Hacienda. A este asunto en concreto, ha opinado, “habría que darle una vuelta”.

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