El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha reprochado que la Generalitat de Cataluña utilice el “referéndum paripé” del 1 de octubre como “pretexto” para considerar que existe un mandato popular que respalda la independencia. “No ha habido referéndum ni por el sujeto, ni por la forma ni por su objeto; no lo hubo en su desarrollo, escrutinio y control”, ha defendido.

Zoido ha respondido en la sesión de control del Gobierno en el Congreso a sendas preguntas de Unidos Podemos y el PDeCAT sobre la situación en Cataluña negando, en primer lugar, que se haya tomado “ninguna medida excepcional” desde el punto de vista policial y, en segundo lugar, que se pueda hablar de un referéndum que “no ha existido”.

El ministro, como ya hiciera ayer en el Senado, se ha apoyado en la resolución de la Junta Electoral Central que niega que a la votación del 1 de octubre se le pueda llamar referéndum. “No ha habido referéndum, ha sido un paripé y lo están utilizando como excusa y pretexto”, ha sostenido. “Carece de todo valor”, ha subrayado.

Zoido ha censurado las “mentiras” del portavoz Interior del PDeCAT, Feliu Guillaumes, tras mostrar desde la tribuna del Congreso una portada de 2012 de The Economist para ilustrar las críticas internacionales a la actuación policial durante la jornada del referéndum independentista del pasado 1 de octubre.

En una acalorada intervención con el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, Guillaumes ha citado nombres de publicaciones extranjeras en las que se ha criticado la actuación de la Policía y de la Guardia Civil el 1-O y se ha detenido expresamente en The Economist, exhibiendo en el hemiciclo una portada en la que, con una imagen lúgubre de un toro banderilleado, de la palabra Spain se desprende la letra ‘S’ y queda Pain (dolor).

UN PROBLEMA LEGAL, NO POLÍTICO

La intervención de Guillaumes ha desatado los rumores en la bancada del PP, recordando que esa portada no se refiere a las cargas policial del referéndum sino al verano de 2012, en los momentos de los ajustes y el rescate financiero en plena crisis económica.

El propio ministro Zoido ha llamado la atención sobre el error, poniéndolo como ejemplo de las “mentiras” de los independentistas, tanto de la supuesta reacción internacional como de datos relativos a la cifra de heridos en aquella jornada. La presidenta del Congreso ha pedido silencio ante el murmullo creciente, que el diputado del PDeCAT ha tratado de sortear repitiendo, a gritos, datos como que las cargas del 1-O dejaron 893 heridos.

Zoido también ha rechazado la invitación del diputado de Unidos Podemos Xavier Domènech para abordar la situación de Cataluña “no con medidas policiales sino con diálogo”. El ministro ha defendido la “proporcionalidad” de las actuaciones policiales y las que se llevaron a cabo cumpliendo los requerimientos judiciales “no para resolver un problema político”, ha dicho, “sino como consecuencia de haberse quebrantado la legalidad y puesto en riesgo la convivencia”.

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