Los fuegos que afectan al suroccidente asturiano están afectando a los cielos de toda la región y pasadas las 9.30 de la mañana aún no había amanecido en buena parte de ella. El cielo presenta un curioso color rojizo y está cubierto por una especie de niebla, proveniente del humo.

En las grandes ciudades el alumbrado público se apagaba mucho antes de que hubiese suficiente luz en las calles, lo que sumía al centro de algunas de ellas, como Oviedo, en la oscuridad nada habitual a esas horas de la mañana.

El fuerte olor a humo y las cenizas se dejan notar en buena parte del centro asturiano, una región que tiene a estas horas un total de 35 incendios activos.

 

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