Foto: Europa Press

Miles de personas continúan siendo evacuadas debido a los múltiples incendios forestales que avanzan por el estado de California, en el oeste de Estados Unidos, que ya han quemado más de 86.000 hectáreas.

Hasta el momento hay 35 muertes confirmadas y unas 100.000 personas han tenido que abandonar sus hogares. “Es una bestia difícil de manejar en este momento”, ha declarado el portavoz de Bomberos Dennis Rein.

Unos 5.700 edificios han sido destruidos, incluyendo al menos una docena de bodegas de vino de la zona. La sequedad y los fuertes vientos han complicado la tarea de los más de 100.000 efectivos de bomberos, que combaten ya un nuevo gran incendio forestal en el condado de Lake.

“Desafortunadamente, las condiciones del viento y la topografía están provocando que el fuego sea muy irregular y vaya en varias direcciones diferentes. Los vientos cambian constantemente de dirección en esa área”, ha edclarado a la cadena de noticias CNN el capitán del Departamento de Protección Forestal y contra Incendios de California Scott McLean.

Aunque no se ha determinado completamente la causa de los incendios, se cree que fueron provocados por líneas eléctricas derribadas por fuertes vientos.

Las autoridades han advertido de que el número de víctimas mortales de los incendios aún puede aumentar. La temporada de incendios forestales del año está siendo una de las peores en la historia de Estados Unidos, con 3,5 millones de hectáreas quemadas, según el Centro Nacional de Bomberos Interagencias.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.