Un informe de la Oficina Conjunta de Derechos Humanos de la ONU para la República Democrática del Congo (UNJHRO), publicado esta semana, ha revelado que 95 civiles han sido ejecutados en el territorio de Kamonia, en Kasai, la mayor parte a manos de las milicias Bana Mura, subsidiarias del Gobierno congoleño, y el resto por militares y guerrilleros rebeldes.

La mayor parte de las mismas ocurrieron entre el 14 y el 26 de abril de 2017 en Kamonia, cuando miembros de las milicias de Bana Mura junto a los soldados congoleños estaban enzarzados en combates contra los miembros de la milicia antigubernamental Kamuina Nsapu por toda la región del Kasai y especialmente cruentos en esta localidad situada en la frontera de la República Democrática del Congo con Angola.

De acuerdo con la nota de la organización, los milicianos Bana Mura -grupo creado por el Gobierno, según ONG como Human Rights Watch, específicamente para lidiar con la rebelión- ejecutaron “de manera sumaria” al menos a 64 personas y violaron al menos a 41 mujeres y dos niños.

La oficina de la ONU apunta también que “estos actos a veces se han cometido con el apoyo activo de los militares”, a los que además acusa de ser “directamente responsables de la ejecución extrajudicial de al menos 17 civiles, incluido un niño”, de acuerdo con el documento recogido por Radio Okapi.

Por último, la oficina acusa a la milicia Kamuina Nsapu de las ejecuciones de 14 hombres, dos mujeres y siete niños en esta localidad, desde marzo a junio de este año.

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