A veces nos creemos que entendemos el significado de las palabras pero viviendo en la sociedad de la información, donde tendemos a hacer uso del razonamiento deductivo e inductivo, con un orden y construyendo la realidad desde un punto de vista concreto; podríamos haber caído en el error de presuponer cosas que distan mucho de la realidad.

[adrotate banner=”125″]

Esta estandarización de los significados nos llevaría a identificar a las personas, según sus características, en distintos grupos, como el colectivo de personas de diversidad funcional. El objetivo de este texto es invitar al lector a reflexionar sobre qué significan las palabras “diversidad funcional” en el día a día de las personas, para preguntarnos si hemos construido una sociedad para todos, superando todo tipo de barreras que dificultan la vida diaria de este este colectivo, o si por el contrario, comprobamos que aún existen muchos estigmas que nos impiden ser una sociedad adaptada a la diversidad de todos.

Mi reflexión empezó hace unos meses, asistiendo a unos seminarios relacionados con la temática. Antes, me fijaba en los lugares adaptados, como los estacionamientos para dis capacitades, baños adaptados…Pero a partir de aquel momento, empecé a fijarme en los lugares que representaban una dificultad:  edificios sin accesos ni baños adaptados, aceras impracticables, terrazas de comercios ocupando las aceras, falta de oportunidades laborales…

Creo que puede haber mucha gente que no sea consciente de las dificultades que supone vivir en esta sociedad teniendo unas características concretas diferentes a las de la mayoría. Con este pequeño ejercicio, podemos intentar empatizar mejor y aproximarnos a su realidad, comprobando si nuestras deducciones o creencias pueden ser acertadas o erróneas.

Miguel Juan Vives

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.