Lluís estaba grabando el temporal con su teléfono cuando advirtió a las dos chicas que estaban haciéndose fotos demasiado cerca del agua.

Crónica Balear entrevista a Lluís Martí, un joven residente de 31 años de edad que protagonizó ayer el arriesgado rescate de dos chicas que cayeron al mar tras intentar acercarse demasiado a las olas para sacarse algunas fotografías en la zona de Malgrats. Una actuación determinante del joven que salvó la vida de las chicas incluso arriesgando la suya propia. Lluís, vocalista del grupo de Metalcore “Individualist” de Calvià, conoce bien el mar a través de su pasión por el surf y tiene un título básico de socorrismo; pero nunca se había enfrentado a una situación tan extrema y arriesgada como la vivida ayer. En décimas de segundo, el joven tomó la decisión de lanzarse al mar.

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Gracias por atendernos, Lluís y enhorabuena por tu actuación. ¿Cómo empezó todo? 

Fue una absoluta casualidad. Yo vivo en Inca pero nos encontrábamos en esa zona junto a otro miembro de mi grupo, su pareja y otra amiga. Ellas dos querían hacerse algunas fotografías y mojarse un poco las piernas. Iban en bikini. Dani (mi compañero) y yo, les decíamos que era una locura, que no se acercasen tanto al agua. Estaban muy cerca de la plataforma del espigón, donde no podían ya agarrarse a nada. A nosotros en la escalera de arriba ya nos salpicaba el agua, el mar estaba totalmente embravecido con olas de cuatro y cinco metros. Ví como una ola casi las arrastra y pensé “el mar se las lleva”, y la siguiente ola se las tragó.

¿Las visteis caer al agua? 

Vimos que las arrastraba la ola pero luego las perdimos de vista. No sabíamos si se podían haber golpeado la cabeza, si estaban bien o mal. Intentamos bajar un poco pero no las localizábamos. Íbamos moviéndonos por la cordillera de la costa, llamándolas a gritos. Por suerte el agua las arrastró hacia alta mar y no hacia las rocas, pero el temporal las empujaba hacia esa zona. Pasamos unos minutos de angustia total hasta que escuchamos sus voces. Fuimos corriendo de finca a finca hasta llegar a un punto cercano a donde se encontraban, donde había una escalera de pescadores.

¿Era posible rescatarlas desde la costa? 

Lo intentamos. Mi amigo se quitó la sudadera e intentaba que se enganchasen a ella para sacarlas del agua pero una ola casi le tira a él también. Allí no había nadie, sabíamos que había cerca algunas patrullas pero se quedaron en la calle de arriba. Estábamos solos hasta que apareció un agente de la Guardia Civil. Él se aferró con un hierro a las rocas y yo me tiré al agua.

¿Por qué decidiste lanzarte al mar? 

No había otra opción. Estábamos solos. Ellas llevaban veinte minutos en el agua y en bikini. Ya habían sufrido varios golpes y estaban exhaustas. Estaban a varios metros de distancia y desde la costa era imposible llegar a ellas. No lo hice sin pensar. En pocos segundos valoré la situación en mi cabeza, me vi capaz. Vi el estado del mar y acto seguido me quité la ropa y me lancé al agua. Una vez allí, pensé “madre mía, donde nos hemos metido”; dentro del agua me vi realmente apurado.

¿Cómo conseguiste sacarlas del agua? 

Tenía un trozo de madera, una de las chicas se encontraba a tres metros de mí, se estaba golpeando contra las rocas, ensangrentada y cada vez más débil. Conseguí llegar a ella y la cogí de la cintura. Fue muy duro nadar entre las olas con un brazo ocupado por la madera y el otro con la chica. Intentamos varias veces sacarla del agua. Trataba de utilizar la inercia de las olas para acercarlas al agente y conseguir subirlas a la costa. Con la segunda chica fue aún más difícil. Estaba a unos seis o siete metros de distancia. Y el temporal se agravó. Las olas eran más grandes. Realmente en ese momento pensé que no salíamos de allí con vida. Le decía “no te preocupes, vamos a intentar nadar” e intentábamos paliar la fuerza de las olas. Fueron varios intentos frustrados. El guardia civil se había lesionado en el codo y estaba bebiendo mucha agua, casi cae al mar también. No sé cómo, logramos sacarlas del agua y logré salir yo también.

¿Eras consciente de que estabas arriesgando tu vida? 

Sí. Pero no había otra opción. Estábamos solos allí. No había barcas, no había más patrullas; sólo el agente agarrado a la costa y yo. Tenía que lanzarme al agua. Habrían muerto, una contra las rocas y la otra ahogada, la situación fue totalmente in extremis. Una vez fuera, pensé en las circunstancias reales que habíamos vivido: Bien, porque estamos vivos. Pero mal también porque las chicas fueron muy inconscientes. Eran las 18:30 de la tarde y ya oscurecía. El agua estaba demasiado picada. Tuvieron una actitud muy infantil. Me alegro de que todo haya salido bien pero todavía no lo he asimilado siquiera. La verdad es que pensé “o las ayudas o van morir”. Hoy, por suerte, podemos contarlo todos.

Lluís se encuentra en perfectas condiciones tras lo ocurrido, ya que afortunadamente logró salir ileso. Con la ayuda del agente de la Guardia Civil desde la costa, protagonizó un milagroso rescate que podría haber acabado en tragedia. Ahora, el joven músico, espera olvidar lo ocurrido haciendo lo que más le gusta en los diversos conciertos que ofrece con su grupo “Individualist” por la isla y península. Una increible historia que podrá ser perfectamente transformada en canción. 

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