3 octubre 2016

Munar: “Confieso que hubo un cohecho y siento mucho este hecho”

Munar: “Confieso que hubo un cohecho y siento mucho este hecho”
Foto: EFE/CATI CLADERA

La expresidenta del Parlament balear y de UM, Maria Antònia Munar, ha admitido hoy que cuando era presidenta del Consell de Mallorca reclamaron un soborno de 4 millones a la empresa Sacresa por el concurso de Can Domenge: “Confieso que hubo un cohecho y siento mucho este hecho”, ha dicho en el juicio.

“No solo estoy privada de la libertad, estoy muerta política, económica y socialmente”, ha dicho Munar, con la voz entrecortada, ante el jurado que la juzga por el presunto cohecho pasivo de Can Domenge, en el que la Fiscalía y el Consell de Mallorca piden que sea condenada a 4 años de prisión y que pague 7 millones de multa.

Su abogado, José Antonio Choclán, considera que la condena solicitada para Munar es “exagerada” y ha pedido que se le apliquen las atenuantes de confesión, reparación del daño por haber aportado 150.000 euros y dilaciones indebidas porque los hechos sucedieron hace 10 años.

Munar, que en la actualidad está en prisión por dos condenas anteriores de corrupción, ha puntualizado que cuando reclamaron el dinero a la empresa que concurría al concurso para construir viviendas en el solar de Can Domenge, creyó que era a beneficio de Unió Mallorquina. “Yo pensaba que todo era para el partido”, ha asegurado.

“Estoy muy arrepentida y por esto he intentado que mi familia aportara una cantidad para paliar el hecho y no tengo ningún otro bien, tengo todos mis bienes embargados, la herencia de mi padre y todo lo que he ganado, no tengo absolutamente nada”, ha dicho sobre los 150.000 euros que ha consignado ante la Audiencia de Palma como reparación del daño.

“Yo he querido declarar para que quedara constancia de que los hechos se han producido, ahora lo conozco todo, estoy de acuerdo y me arrepiento muchísimo”, ha insistido Munar, que ha dicho no saber quien fijó la cuantía del soborno, ni ha respondido al fiscal cuánto le correspondió a ella o dónde lo guardó, si bien ha dicho no tener cuenta bancaria “ni en Andorra ni en ningún otro sitio”.

La expresidenta ha repetido que “el soborno se hizo”. “Pido perdón por todo lo que ha pasado, si no he confesado antes es porque no he podido”, ha dicho Munar, que ha explicado que hace un año aproximadamente que decidió “cooperar con la Justicia” porque pensaba que iba a poder llegar a un acuerdo global por todas las causas que tiene pendientes.

No ha respondido al fiscal Juan Carrau si cobró otro soborno por el “pelotazo” de Son Oms o si UM se benefició de otras obras en la carretera de Manacor.

El empresario Roman Sanahuja ha relatado que después de que su empresa se presentara al concurso de Can Domenge, les reclamaron un soborno que se debía pagar en dos partes, una antes de la adjudicación y otra después. El director general de la compañía le dijo que la petición venía del entonces vicepresidente del Consell de Mallorca, Miquel Nadal.

Sanahuja, para quien la Fiscalía pide una condena sustituible por una multa total de 64.375 euros, ha asegurado que toda la operación de Can Domenge no reportó ningún beneficio a Sacresa que finalmente tuvo que vender el solar. “Pérdidas totales”, ha dicho.

El exvicepresidente del Consell de Mallorca, para quien la Fiscalía pide 1 año y 10 meses de cárcel, ha declarado que “nada se hubiera hecho sobre este asunto en el Consell sin el consentimiento de la presidenta”.

Ha admitido que cobró una parte del soborno, si bien ha dudado si fueron 400.000 o 450.000 euros porque no contó el dinero, que recibió en un sobre y entregó al partido UM para la campaña electoral a alcaldía de Palma en la que era el candidato.

“Yo informaba diariamente a la señora Munar de con quien comía”, ha añadido sobre las reuniones que mantuvo con personal de Sacresa. Nadal ha admitido además que había “caja b” en UM y que la gestionaba Miquel Àngel Flaquer.

Tanto Nadal como el exconseller de Territorio Bartomeu Vicens que ha declarado tras él, han negado haber sido quienes reclamaron personalmente el soborno a Sacresa.

“Me beneficié del cohecho, sí, lo he reconocido, pero yo no hablé con nadie del cohecho”, ha puntualizado Nadal, que ha dicho estar arrepentido de lo ocurrido.

Vicens ha admitido también haberse quedado 450.000 euros de aquel soborno. “En la primera entrega se me dieron 2 millones que entregué a la señora Munar y en la segunda tres paquetes: uno me lo quedé yo, otro se lo di a Miquel Nadal y otro a Munar”.

Por su parte Miquel Llinás, que se enfrenta a una petición de 8.100 euros de multa, ha relatado cómo hizo de mensajero porque se lo pidió Vicens, a quien consideraba un buen amigo. El exconseller le dijo que le llamarían por teléfono, le pidió que recogiera una documentación en su nombre y le advirtió de que tuviera cuidado porque también había dinero.

Tras esa primera recogida en un bar del Pont d’Inca de “un paquete en una bolsa” de “una especie de estuche de planos que estaba encintado” y que no abrió, acudió al aparcamiento de la sede del Consell de Mallorca en la calle General Riera, donde se lo entregó a Vicens.

Mes y medio después, Vicens volvió a llamarle y le pidió que de nuevo recogiera documentación. La segunda vez fueron dos carpetas de planos enrolladas con cinta, en el bar de un hotel del Paseo Marítimo. Se las entregó de nuevo a Vicens, quien unos días después le dijo que tenía algo para él y le entregó en su despacho un bolígrafo y un sobre con 35.000 euros que consideró “una comisión”.

Tras la declaración hoy de los cinco acusados, el juicio continuará mañana a las 10 con los testigos.

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