Decenas de personas han mostrado hoy su respeto y cariño a Biel Llull Alzamora; el agente de la Policía Local que falleció el pasado miércoles en la Carretera Vieja de Sineu tras ser atropellado junto a su hijo por una conductora ebria que ya se encuentra en prisión. La muerte del agente ha dejado una gran conmoción en la ciudad, y en especial, en su gremio; donde se decidió organizar para esta mañana un minuto de silencio en su memoria.

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El acto ha comenzado a las doce en punto y ha convocado a diversas personalidades de las fuerzas de seguridad, entre las que destacaban; mandos militares, jefes de la Policía Nacional y Local; el jefe de Tráfico en Baleares y decenas de compañeros y amigos del fallecido. Asimismo, también han asistido varios representantes políticos de los diferentes partidos.  No será el único acto que se oficiará en su honor ya que la Policía Local también prepara para su diada el próximo día 30, un sentido homenaje. El funeral de Biel se oficiará hoy a las 19:30 en la iglesia de Sineu, después de que esta mañana se mantenga abierto el tanatorio del municipio entre las 10 y las 13:30.

Dolor, respeto y conmoción latente de esquina a esquina de la ciudad por la muerte de Biel Llull Alzamora, de cuarenta y cinco años de edad; padre de un hijo de ocho años, que desgraciadamente presenció el accidente, y marido de un mujer embarazada esperándole en casa. La tragedia no pudo ser peor. Un coche conducido por dos mujeres de nacionalidad francesa, que cuadruplicaban la tasa de alcoholemia permitida, acabó con la vida del querido agente.

Biel Llull, entró en la Policía Local de Palma en julio de 1991, a la edad de 20 años. Comenzó su andadura como policía de barrio, ya ganándose la estima y admiración tanto de los vecinos como de sus propios compañeros. Tras unos años de servicio, se incorporó a la sección motorizada de la unidad de Tráfico hasta que, en 2002, entró a formar parte de la unidad de atestados; la encargada de los accidentes. Un mundo que Biel conocía muy bien y que ha resultado su triste final.

Aquellos que le conocían dicen de él que era una persona muy alegre, generosa y muy buen compañero. “Un gran policía y una gran persona”, le definen. Y es que el agente, aficionado al deporte y en especial al ciclismo, ha dejado una gran vacío en su círculo tanto íntimo como profesional. Tras veinticinco años de servicio a la comunidad, la muerte de Biel ha dejado una gran conmoción y, a la vez, un malestar teñido de injusticia. Por ello, se ha convocado para el próximo domingo, a las once de la mañana, una concentración de protesta en el velódromo de Sineu convocada por la Federación de Ciclismo de las Islas Baleares; cuyo objetivo es mostrar su indignación y preocupación por los numerosos accidentes relacionados con ciclistas y mostrar su respeto al fallecido; Biel Llull Alzamora, un ejemplo de entrega, profesionalidad y buen corazón para la sociedad.

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