4 agosto 2016

El Pla de Mallorca alcanza la situación de alerta por sequía

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El Pla de Mallorca alcanza la situación de alerta por sequía

La zona del Pla de Mallorca ha entrado en situación de alerta por sequía en junio y la Serra de Tramuntana, aunque de hecho está en prealerta, técnicamente ha alcanzado también ese nivel porque, aunque dispone de agua, no cuenta con infraestructuras que permitan su aprovechamiento.

Así lo ha anunciado hoy en una rueda de prensa la directora general de Recursos Hídricos, Joana Garau, que ha informado del índice de sequía y el estado de las reservas hídricas en las islas y ha advertido de que si no llueve, la situación empeorará.

“No podemos decir cuándo se puede llegar a la situación de alerta o de emergencia”, ha dicho Garau sobre el conjunto de Baleares, cuyos recursos hídricos se han situado en el 44 % en julio, tres puntos por debajo del mes anterior, y ha advertido de que “en todas las islas los recursos han ido menguando desde marzo”.

Menorca, con los recursos al 53 %, está en situación de estabilidad aunque en los últimos meses se aproxima al estado de prealerta y su capacidad ha descendido 12 % en tres meses.

Toda Mallorca está en prealerta, salvo el Pla que ha alcanzado la alerta, y los acuíferos están al 44 % de su capacidad. Ibiza ha mejorado del 28 % en junio al 35 % en julio, sobre todo por la lluvia registrada en Sant Josep.

“La necesidad de agua es un problema importante pero todavía no sabemos cuál es la gravedad de la situación aunque los indicios son que es grave, y por ejemplo, en el Pla y la Serra de Tramuntana es grave”, ha advertido.

Desde el punto de vista de los recursos hídricos, la denominada “Unidad de Demanda del Pla” es una franja que atraviesa Mallorca de norte a sur e incluye los municipios de Ariany, Campos, Maria de la Salut, Montuïri, Petra, Porreres, Sant Joan, Santa Margalida, Ses Salines y Vilafranca de Bonany.

Tanto en el Pla como en la Serra de Tramuntana, zonas con acuíferos pequeños y que no están en contacto con el mar, “los recursos se están agotando” y los municipios han trasladado su preocupación a la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, ha detallado Garau.

“Trabajamos con estos municipios para encontrar puntos alternativos que requieren inversión en infraestructuras y una tramitación que se alarga en el tiempo”, ha dicho Garau, que ha insistido en la importancia de la sensibilización para reducir el consumo.

Hasta que no haya un Plan de Sequía que permita a la Conselleria adoptar medidas (está previsto que se apruebe en 2017), la intención del departamento autonómico en el caso del Pla es recomendar que se redacten planes de emergencia y se adopten medidas de restricción de algunos usos.

Para intentar alargar la existencia de recursos el máximo posible, la Conselleria continuará con las medidas puestas en marcha como la mejoras de infraestructuras y promover planes de emergencia de los núcleos de población de más de 20.000 habitantes, que Garau considera particularmente importantes en Alcúdia, Pollença y Marratxí por su elevada concentración de población.

Aunque el algunos municipios ya aplican limitaciones, Garau ha propuesto empezar la restricción de usos como el riego ornamental y la limpieza de calles, y en la costa minimizar o restringir el uso de agua en las duchas de las playas.

Ha recordado que en Mallorca se han puesto en marcha infraestructuras infrautilizadas y ahora las tres desaladoras (Palma, Alcúdia y Andratx) funcionan al cien por cien, se han mejorado las balsas de regadío para usar más agua residual depurada, se han intensificado las campañas de concienciación desde el Govern, consells y municipios y varios ayuntamientos han realizado mejoras para evitar fugas.

Se ha intensificado la gestión de recursos en el eje de s’Estremera, Llubí y sa Costera, limitando su uso al mínimo posible, aunque la situación ha ido empeorando porque no ha habido entrada de agua y la demanda va en aumento desde hace meses. Además, en las zonas del sur y levante mallorquín, la calidad del agua está empeorando por salinización.

Garau ha señalado carencias de depósitos y de conducciones porque a la zona del Pla podría llegar agua desalada, y cree posible ampliar las desaladoras tanto de Alcúdia como de Andratx, así como “ir haciendo depósitos que permitan almacenar agua a ciertas horas del día para poder garantizar un suministro de mayor calidad”.

El nuevo plan de sequía analizará el agua masa por masa y lo que se podría hacer para minimizar los efectos de una sequía meteorológica que derive en sequía hidrológica.

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