La ordenanza de residuos y limpieza de Palma, que se prevé estará modificada para actualizarla a la estatal a finales de año, prevé un incremento significativo de las multas leves, graves y muy graves, éstas últimas irán de los 45.000 a 1.750.000 euros.

La presidenta de Emaya, Neus Truyol, ha hecho un balance hoy de los primeros siete meses de funcionamiento del servicio de recogida de trastos en la ciudad y de los cambios en la normativa indicada; detalla en una nota de prensa la Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado.

El área de Ecología, Agricultura y Bienestar Animal y Emaya trabajan para modificar la ordenanza que, en cuanto a sanciones, prevé un incremento de las cantidades en adaptación a la normativa estatal. En concreto, las sanciones leves, que actualmente se sitúan entre los 30 y los 300 euros, pasarán a ser de entre 100 y 900 euros; las graves, que ahora van de 300 a 900 euros, ahora serán de 900 hasta los 45.000 euros; y las muy graves, que actualmente están entre 900 y 45.000 euros, se situarán entre los 45.000 y 1.750.000 euros.

Emaya recuerda que las sanciones leves de hasta 300 euros podrán conmutarse por horas de formación y otras acciones como horas de trabajo para la comunidad, como ocurre actualmente.

En cuanto al nuevo sistema de recogida de trastos, Truyol ha destacado que frente al 35 % que se recogía con el anterior método, ahora se alcanza el 74 %, mientras se ha notado un importante incremento de la producción de residuos voluminosos, que en junio fue del 20 %, hasta sumar 550 toneladas en el mes.

El nuevo sistema, que comenzó en diciembre de 2015, consiste en asignar a cinco zonas de Palma un día de recogida en horario nocturno (entre las 20.00 y las 22.00 horas), mientras antes se solicitaba la recogida de trastos por teléfono (que se mantiene solo para personas con dificultades físicas), lo que suponía el 50 % de los recursos técnicos, económicos y humanos de Emaya, según la empresa.

En este semestre se ha detectado un 25,77 % de actos de incivismo, relacionados principalmente con el depósito de trastos en la calle en los días y horas no programadas de aparatos electrónicos y electrodomésticos que se deben depositar en puntos limpios. Además, también al abandono de escombros y materiales de construcción como sanitarios, que son las actuaciones que suponen las sanciones graves, y muy graves, como el vertido de residuos peligrosos (cartuchos de tinta), de materiales de construcción en cantidades elevadas, y el abandono y quema de neumáticos, entre otros.

En estos seis meses el servicio de inspección y vigilancia ambiental ha abierto 141 actos por infracciones, de las cuales se han cerrado 98. La mayoría de las infracciones son leves y se han multado con cantidades que oscilan entre 45 y 350 euros por el abandono de muebles; por hacerlo fuera del horario y día indicado.

Tras los primeros seis meses de funcionamiento, el ente municipal prevé introducir mejoras como la dotación de más recursos materiales y humanos, así como el incentivo de la educación ambiental entre la población; todo con el objetivo de reducir el número de residuos voluminosos y las malas prácticas.

Por ello se incorporaron la semana pasada tres nuevos vehículos, y uno satélite; ahora se podrán utilizar hasta 9 camiones cada tarde (antes 7), y el número de operarios se ha incrementado de 21 a 25.

A finales de año se dispondrá de nuevos vehículos para retirar los residuos que desbordan los contenedores, y entre el 18 de julio y el 30 de septiembre, ocho educadores ambientales trabajarán en la calle para informar a la ciudadanía sobre el servicio de recogida y otros asuntos relacionados.

Finalmente, se incrementará la vigilancia con más controladores ambientales y la Policía Local.

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