23 junio 2016

La emoción contenida se desata en Ciutadella

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La emoción contenida se desata en Ciutadella
FOTO: DAVID ARQUIMBAU

185 caballos, seis toneladas de avellanas, decenas de miles de visitantes y un dispositivo de seguridad formado por alrededor de 400 personas. Las cifras son apabullantes, pero las fiestas de Sant Joan de Ciutadella bien lo merecen.

Se trata de uno de los acontecimientos más esperados del año, tanto por los ciutadellencs como por todos aquellos que llegan a la isla, especialmente desde Cataluña y Mallorca, para disfrutar de dos intensas jornadas.

Las fiestas de Ciutadella cautivan y muchos repiten año tras año para celebrar la noche mágica de un modo diferente. De hecho, alrededor de 30.000 mallorquines han llegado a Menorca solo por vía marítima. Muchos otros visitantes procedentes de otros puntos de España lo han hecho en avión.

Sant Joan se celebra en Ciutadella desde principios del siglo XIV y, desde entonces, se ha mantenido la fiesta intentando conservar al máximo la tradición.

Actualmente, las fiestas de Ciutadella están más vivas que nunca y son el orgullo de Menorca. Prueba de ello es la emoción con la que se ha vivido el “primer toc de fabiol” hoy a las 14.00 horas.

El fabioler, Sebastià Salord, se ha dirigido a la casa del caixer senyor, Llorenç de Salord, con el fin de pedir permiso para comenzar el replec, que consiste en la recogida de todos los jinetes que integran la comitiva.

Solo 2.100 personas han tenido el honor de vivir este momento cerca de la vivienda del noble, puesto que, al tratarse de una calle de espacio reducido, el Ayuntamiento ha optado este año por filtrar el acceso.

La exaltación popular se ha dejado sentir cuando Salord ha hecho sonar la tonadilla que inaugura oficialmente las fiestas.

Alrededor de las 18.00 horas dará comienzo el multitudinario Caragol des Born, para el que también se ha establecido un control de acceso. Será entonces cuando el caixer senyor entre al galope en la Plaça des Born para dar inicio a la fiesta de los caballos.

Posteriormente, los jinetes se dirigirán a la ermita de Sant Joan de Missa, a ocho kilómetros del casco antiguo de Ciutadella, donde se celebrarán las tradicionales completes en honor a San Juan Bautista.

Mientras tanto, en Sa Contramurada miles de personas participarán en la guerra de las avellanas, un acto de carácter festivo en el que unos y otros se lanzan puñados de cáscaras de avellanas.

Hacia las 22.00 horas los caballos volverán a ser protagonistas con los caragols de Ses Voltes y Santa Clara.

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