3 Mayo 2016

El juez Castro abre la vía para juzgar el sobrecoste de la maqueta del Palma Arena

El juez Castro abre la vía para juzgar el sobrecoste de la maqueta del Palma Arena
Foto Europa Press

El juez instructor del caso Palma Arena, José Castro, ha puesto fin a la instrucción de la pieza separada relativa al encargo de la maqueta del velódromo palmesano, cuyo coste inicial fue de 31.320 euros si bien se acabaron desembolsando, a través del Consorcio para la Construcción del Palma Arena, un total de 66.120 euros sin que conste ningún tipo de trabajo que justifique esa diferencia.

Así lo pone de manifiesto el magistrado en el auto de transformación a procedimiento abreviado que ha dictado como paso previo a la apertura de juicio oral por estos hechos. En concreto, mantiene la imputación del autor de la maqueta, Ezequiel Mora, y del administrador de Nimbus, Miquel Romero, quien abonó al primero una factura de 31.320 euros, cantidad que repercutió, junto a otros 34.800 euros, a los honorarios que los arquitectos del velódromo habían cobrado del Govern.

En concreto, el juez les imputa delitos de malversación de caudales públicos y falsedad en documento mercantil. Castro ha dado diez días a las acusación para que formulen sus escritos de calificación.

En su resolución judicial, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma señala que, iniciada la construcción de la considerada infraestructura ‘estrella’ de la última legislatura de Jaume Matas, Romero encargó a Mora, administrador de la entidad Maquetismo SL, una maqueta de lo que aquélla debería ser, presupuestándose entonces los servicios en entre 24.000 y 27.000 euros.

Unas cantidades en las que se incluían los viajes preparatorios a la ejecución del proyecto, reuniones con personal técnico y el traslado final de la maqueta desde Alicante -donde estaba residenciada la empresa de maquetación- a Palma, así como sus gastos de manutención y alojamiento.

Ultimado el encargo, la mercantil libró una factura final por 31.320 euros que fue satisfecha por Nimbus para luego, a través de una de las entidades de su grupo empresarial, repercutirla a GR1 SL, integrada por los arquitectos Luis y Jaime García Ruiz, encargados de las obras del velódromo, con cargo a los 3,2 millones de euros públicos que ambos recibieron del Consorcio para la Construcción del Velódromo.

La factura fue por tanto repercutida a esta mercantil y abonada por ésta, pero no por la cantidad que había sido abonada al maquetista, sino por la de 57.000 euros más IVA, que ascendía en total a 66.120 euros, “sin que conste la más sucinta referencia a los conceptos que pudieran justificar esa diferencia”, asevera el juez.

De forma paralela, el auto señala cómo el administrador de Nimbus solicitó a Mora que librase una factura simulada a la agencia de publicidad por una cantidad próxima a los 8.000 euros por el concepto de transporte de la maqueta desde Alicante a la capital balear, a pesar de que tales servicios ya estaban comprendidos en la facturación de la propia maqueta.

El proveedor accedió a ello librando una nueva factura por 8.391 euros que Romero acabó repercutiendo a GR1 SL, entidad que abonó el dinero con cargo a los fondos públicos.

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