Durante el año 2013, el Servicio de Salud registró un total de 436 episodios de violencia en los centros sanitarios públicos de las Islas Baleares. Esta cifra supone un descenso del 7% respecto del año 2012. La atención primaria de Mallorca continúa registrando la mayoría de las agresiones, aunque se observa una ligera disminución respecto del año pasado. Destaca, además, la bajada del 60% del número de agresiones físicas, mientras que 8 de cada 10 agresiones fueron verbales. Dependiendo del lugar de la agresión, tres de cada cuatro incidentes se concentraron a las consultas, a las urgencias , en las plantas de hospitales y los servicios de admisión. No obstante, se ha detectado un descenso del número de casos en las consultas ya admisión. Los profesionales de la sanidad sobre los que recayó la mayoría de las agresiones son el personal de enfermería, que sufrió 129 agresiones-aunque esto, un 9,7% menos que en 2012 – y el personal facultativo, que en tuvo que soportar 110, un 4,3% menos que en el año anterior. Es importante destacar que se ha reducido un 60% el número de agresiones físicas y que el 79,5% de las agresiones fueron verbales (347). De hecho, el 84,8% de las agresiones no tuvo ninguna consecuencia para la salud-física o mental-de las víctimas. Protocolo de atención y asesoramiento a los profesionales El Gobierno de las Islas Baleares trabaja en la prevención de la violencia en el ámbito sanitario aplicando desde 2007 un conjunto de directrices destinadas a reducir el número de casos de violencia en los centros sanitarios. Con motivo del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, se considera necesario concienciar a la población sobre la necesidad de luchar contra esta tara para mejorar las condiciones de trabajo de todos los profesionales del sector. Desde la creación del Plan de agresiones , el Servicio de Salud ha ido implantando de manera progresiva una serie de medidas dirigidas a mejorar la seguridad de los trabajadores, tales como vigilantes de seguridad o cámaras de vigilancia. También ha impartido cursos de formación para aprender a actuar en situaciones de conflicto. Sin embargo, se recomienda que la víctima de una agresión en el ámbito sanitario se haga un reconocimiento médico y curse un parte de lesiones. El incidente se tramitará como accidente de trabajo y se anotará en el registro de agresiones. Aparte de esto, cabe destacar que el Servicio de Salud ofrece atención y asesoramiento-tanto psicológicos como jurídicos- los profesionales que han sufrido una agresión. Como ya hemos anotado, el tipo de violencia más común que sufren es la verbal (palabras vejatorias, amenazas, gritos, gestos …), seguido de la violencia física (empujones, escupitajos, golpes …), la violencia psicológica ( derivada de las anteriores) y el daño a las propiedades (robos, hurtos …).

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