Agentes de la Guardia Civil de Llucmajor y Policía Local de Llucmajor examinaron, hasta altas horas de la madrugada de hoy sábado, los restos de basura de uno de sus camiones de recogida de la zona de Llucmajor.

Al parecer, sobre las 23.30 horas de ayer viernes, uno de los citados camiones, vació el contenido de varios contenedores en el interior del depósito de recogida. En ese instante, al activar la prensa, los operarios se percataron que, en cuestión de segundos, se creó un gran charco de sangre. 

Los responsables del camión, con gran experiencia, decidieron alertar a la Guardia Civil, dado que eran conocedores que no se trataba de ningún animal muerto por la enorme cantidad de sangre que había generado.

A la llegada de la Guardia Civil, se decidió llevar el camión hasta Son Reus y, una vez descargado el contenido realizar una revisión exhaustiva del género. 

Una vez en la planta, se pudo comprobar que se trataba de una bolsa de gran tamaño con restos de carne de una carnicería. La noticia provocó una gran alarma en la zona y, especialmente, en la Policía Judicial de la Guardia Civil y diferentes unidades que en un primer momento pensaron que podría tratarse de sangre humana. 

 

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