Mallorca/27/08/2013/

Hoy miércoles 28 de agosto a las  11.00 horas en COFIB (carretera de Sineu, km 15,4, Santa Eugenia) Personal del Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Islas Baleares (COFIB), del Servicio de Protección de Especies del Gobierno y de la Fundación para la Conservación del Buitre Negro marcarán e identificarán el piojo de buitre negro que fue localizado herido en el mar el pasado 13 de agosto con el fin de poder retornar de nuevo a su hábitat en la Sierra de Tramuntana. El joven ejemplar fue recogido por unos navegantes y posteriormente trasladado al COFIB por la Fundación Buitre Negro con una fisura en la pata derecha. Después de dos semanas de recuperación y rehabilitación en el COFIB, este miércoles se le marcará con diversos procedimientos y dotará de un emisor para que se pueda hacer seguimiento de su reintegración al medio natural. Por la tarde, se le liberará nuevamente en la Sierra de Tramuntana, en el lugar concreto donde nació. Este año ha sido el más prolífico para las dos especies de buitre presentes en Mallorca ya que han producido el mayor número de pollos de los que se tiene constancia y se puede considerar que la población mallorquina de buitre negro ha dejado de estar técnicamente en peligro. El seguimiento continuado y las prospecciones por toda la Sierra de Tramuntana por parte de los Agentes de Medio Ambiente de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio ha permitido detectar hasta veinte nidos ocupados de buitre negro (cinco de los cuales han sido identificados por primera vez este año), que han producido por lo menos dieciocho huevos, los que se estima que han nacido con éxito unos doce piojos. En cuanto al buitre leonado, que colonizó la isla de forma natural en el año 2008, se han contabilizado al menos ocho pollos nacidos recientemente, en la que es todavía su segunda temporada de reproducción, lo que hace pronosticar un incremento notable en los próximos años. Así pues, en total, actualmente hay unos veinte buitres jóvenes más en Mallorca. Asimismo, cabe destacar, que las lluvias continuadas de los pasados ​​meses de abril y mayo provocaron la pérdida de siete huevos o pollos de buitre negro recién nacidos, ya que sus nidos, construidos sobre árboles, son muy vulnerables a la meteorología. Este año, los agentes han dedicado unas 43 jornadas al seguimiento de los buitres en la Sierra de Tramuntana, haciendo vigilancia de sus hábitats e informando propietarios y usuarios sobre estas especies. Las cifras de este año son indicativas de la excelente recuperación de las poblaciones de buitre negro, especialmente para la práctica desaparición del uso de venenos en el medio natural (muy vigilado por los Agentes de Medio Ambiente y el SEPRONA), y de la buena convivencia de las dos especies, que probablemente se complementan para detectar los restos de animales de que se alimentan.

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