La Fiscalía mantiene sus acusaciones contra Carlos Delgado y otras cinco personas por el caso Calanova
La Fiscalía ha solicitado un año y nueve meses de prisión e inhabilitación para Delgado
EP | Mallorca, 12 de Diciembre de 2024 | 15:30h

La Fiscalía y la Abogacía autonómica de Baleares han reafirmado sus acusaciones contra el exconseller de Turismo, Carlos Delgado, y otras cinco personas implicadas en supuestas irregularidades dentro del conocido caso Calanova.
Este jueves, la Sección Primera de la Audiencia Provincial ha continuado con la recta final del juicio.
El caso se centra en el concurso celebrado en 2013 para la gestión del puerto deportivo de Calanova, adjudicada a la sociedad Port Olímpic, cuyo administrador era Carlos Gelabert, amigo y socio de Delgado.
Durante la vista, en la que declararon los últimos testigos, las partes expusieron sus conclusiones definitivas, confirmando las peticiones de penas previamente establecidas.
LAS PENAS SOLICITADAS POR LA FISCALÍA Y LA ABOGACÍA
La Fiscalía ha solicitado un año y nueve meses de prisión e inhabilitación para Delgado y su entonces secretario general de Turismo, Joaquín Legaza, por delitos de prevaricación y tráfico de influencias, además del pago de una multa de 1,1 millones de euros. Para los otros cuatro acusados, pide un año y seis meses de cárcel y una multa de igual cuantía.
Por su parte, la Abogacía autonómica ha modificado levemente su escrito inicial, pero mantiene sus peticiones de dos años de prisión y multas de 1,46 millones de euros para cada uno de los acusados.
Sin embargo, ha reducido los años de inhabilitación solicitados para Delgado y Legaza y ha eliminado la continuidad delictiva en ambos delitos.
TESTIGOS Y ARGUMENTOS DE LA DEFENSA
Entre los últimos testigos compareció el hermano del exconseller, notario de profesión, quien afirmó que parte de la causa se debe a una "confusión" debido al parecido físico entre ambos. Según declaró, la relación de amistad con Gelabert era suya, no de Delgado: "He puesto en contacto a mi hermano con él cuando lo ha necesitado, pero el amigo soy yo".
También destacó que Gelabert, administrador de la empresa adjudicataria, había llevado el primer proceso de divorcio de Delgado, lo que marcó el inicio de su relación profesional.
A finales de 2013, Delgado regresó al despacho de abogados del que era socio tras abandonar la política. Según el testimonio del hermano, las desavenencias entre socios llevaron a que Gelabert se integrara al despacho en 2014. Sin embargo, otro testigo indicó que Delgado ya había mostrado interés en incorporar a Gelabert antes de que se concretara la transacción.
Otro testigo clave fue el hijo de uno de los empresarios acusados, quien detalló su participación en el proceso de licitación y gestión del puerto de Calanova. Explicó que, debido a un problema técnico, su padre no pudo ser administrador de Port Olímpic, quedando Gelabert en el cargo. Posteriormente, surgieron disputas internas que culminaron con el pago de 210.000 euros a dos socios para quedarse con sus participaciones.
El testigo admitió que durante la elaboración del estudio económico financiero consultaron a la Conselleria de Turismo sobre la posibilidad de modificar el cuadro de amarres para adaptarse a las demandas del mercado.
Una representante de la Abogacía balear explicó que todo el proceso fue tramitado desde la Conselleria de Turismo, limitándose ella a analizar la propuesta de resolución. Sin embargo, señaló que no tuvo conocimiento de las discrepancias planteadas por la responsable de los servicios jurídicos de PortsIB.
El exgerente de PortsIB declaró que los documentos sobre estas discrepancias fueron remitidos al entonces secretario del consejo de administración, pero aparentemente nunca llegaron al resto de los miembros.







