Leche de vaca, cabra y oveja: ¿cuál es mejor para ti?
Cada tipo tiene propiedades nutricionales distintas, con variaciones en proteínas, grasas y minerales
Alicia D. Romero | Mallorca, 14 de Febrero de 2025 | 16:21h

Aunque la leche de vaca es la más consumida en todo el mundo, existen otras opciones como la leche de cabra, oveja, yegua o camella, cada una con propiedades nutricionales distintas. Se diferencian en su contenido de proteínas, grasas, lactosa y minerales, así como en su sabor y color.
TIPOS DE LECHE Y SU CONSUMO
La leche es un alimento producido por las hembras de los mamíferos, cuya función principal es alimentar a sus crías hasta que puedan digerir otros alimentos. La cabra fue el primer animal domesticado para la producción de leche hace unos 10.000 años, y desde entonces, la leche de distintos mamíferos ha sido parte de la alimentación humana.
En la mayoría de los países, cuando se habla de "leche" sin especificar, se entiende que es de vaca, ya que su producción y comercialización son las más extendidas. De hecho, la normativa europea obliga a indicar el tipo de leche solo cuando no es de vaca.
LECHE DE OVEJA Y CABRA EN LOS SUPERMERCADOS
Además de la leche de vaca, también es posible encontrar leche de oveja y de cabra, aunque su disponibilidad es más limitada y varía según la región. Se venden en formatos UHT o pasteurizados y en versiones entera, semidesnatada o desnatada.
El precio de estas leches es considerablemente más alto en comparación con la de vaca. Mientras que un litro de leche de vaca de marca se puede comprar por alrededor de 1,10 euros, el litro de leche de cabra cuesta más de 2 euros, y el de leche de oveja supera los 2,50 euros, con precios aún mayores en versiones ecológicas.
VALOR NUTRICIONAL: ¿CUÁL ES LA MÁS COMPLETA?
Desde el punto de vista nutricional, existen diferencias entre los distintos tipos de leche. La leche de oveja es la que contiene más proteínas, grasa y calcio. Su contenido en grasa es más del doble que el de la leche de vaca, y aporta casi un 50 % más de calcio, lo que la hace ideal para la elaboración de quesos.
La leche de cabra, por su parte, es rica en ácidos grasos de cadena corta, como el cáprico, caprílico y caproico, que influyen en su sabor característico y en el de sus quesos.
Otro aspecto diferenciador es el color. La leche de oveja y cabra es más blanca, mientras que la de vaca tiene un tono más amarillento debido a la presencia de beta-carotenos, pigmentos provenientes de su alimentación.
¿QUÉ LECHE ES LA MÁS SALUDABLE?
Todas las leches proporcionan una cantidad importante de proteínas, vitaminas, minerales y grasas saludables, aunque las de cabra y oveja contienen mayores niveles de nutrientes en comparación con la de vaca.
En cuanto al hierro, la leche de vaca y la de cabra tienen un contenido bajo, mientras que la de oveja casi duplica el nivel de hierro de la de vaca, lo que la convierte en una buena opción en casos de anemia ferropénica.
Para quienes tienen intolerancia a la caseína (proteína de la leche de vaca), la leche de cabra puede ser una alternativa más digerible debido a su composición similar a la leche materna humana, aunque esto dependerá del tipo y grado de alergia.
Más allá de las diferencias en sabor y textura, en personas sanas no hay una ventaja significativa entre un tipo u otro de leche, por lo que la elección dependerá de preferencias personales, tolerancia digestiva y disponibilidad.







