Baleares se prepara para un fin de semana asfixiante de noches tórridas y calima
La Aemet mantiene activos los avisos amarillos hasta el lunes
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 17 de Julio de 2026 | 12:15h

Baleares se prepara para un fin de semana de bochorno, polvo en suspensión y noches con temperaturas altas en las que conciliar el sueño va a ser complicado. La delegada y portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en el archipiélago, María José Guerrero, ha advertido de que este episodio de altas temperaturas se va a prolongar, como mínimo, hasta el próximo lunes. A la intensidad del sol se le va a sumar estos días la alta humedad, un factor clave que hará que la sensación térmica real en la calle sea mucho mayor de lo que marquen los termómetros oficiales.
El ambiente vendrá marcado por cielos poco nubosos con intervalos de nubes medias y altas, brumas matinales y una presencia constante de calima. Continúa así el ambiente asfixiante que ya ha dejado 41 °C en Pollença y sa Pobla este jueves.
¿Hasta cuándo durará el calor sofocante en Baleares? La Aemet pone fecha
El asfixiante episodio de calor extremo y bochorno que mantiene en jaque a Baleares tiene los días contados. La...
El mapa de avisos amarillos de la Aemet se activará de forma diaria entre las 12:00 y las 20:00 horas. Este viernes, el termómetro apretará con fuerza en el interior de Mallorca alcanzando los 38 °C, mientras que en el sur de la isla se llegará a los 37 °C y la Serra de Tramuntana, Ibiza y Formentera registrarán máximas de hasta 36 °C.
El sábado se mantendrá exactamente el mismo patrón meteorológico, repitiendo los 38 °C en el interior y sur de Mallorca, y los 36 °C en las Pitiusas. El domingo continuará la alerta con registros previstos de 36 °C en la Serra de Tramuntana y de hasta 38 °C en los municipios del interior y del sur de Mallorca. De cara al lunes, la previsión apunta a que la masa de aire cálido seguirá estancada sobre el archipiélago con temperaturas sin apenas cambios, por lo que la portavoz de la Aemet confirma que seguramente se mantendrán las mismas alertas.
Uno de los aspectos más duros de este episodio serán las temperaturas nocturnas, que apenas darán un respiro para descansar. Las mínimas se van a mover en un rango sumamente alto, oscilando entre los 22 °C y unos agobiantes 26 o 27 °C, lo que dará lugar a noches tropicales y tórridas.
A este escenario tan opresivo se suma el estado del agua del mar, que estos días está a 28 °C. Esta temperatura, más cercana a la de una piscina que a la del agua abierta, limita casi por completo el efecto refrigerante que suelen aportar las brisas marinas al caer la tarde, cronificando la sensación de bochorno tanto de día como de noche.
La portavoz de la Aemet, sin embargo, ya vislumbra un cambio de escenario a corto plazo en los mapas meteorológicos. Se prevé que el próximo martes se consolide la entrada de viento de componente norte en las islas, un giro que provocará un descenso generalizado de las temperaturas. Este cambio de tiempo permitirá, finalmente, que los termómetros abandonen el rango de entre 38 °C y 40 °C, devolviendo el clima a valores mucho más llevaderos.








