Jessica Foster, la influencer pro-Trump generada con IA que arrasa en Instagram
Con una estética que responde a cánones de belleza tradicionales —rubia, de ojos azules y rasgos marcados—, el avatar se presenta ante su audiencia como una marine del ejército estadounidense
Pablo S. Molina | Mallorca, 07 de Marzo de 2026 | 18:35h

En la intersección entre el auge de la inteligencia artificial y el marketing de influencia ha surgido un nombre que está acaparando titulares: Jessica Foster. Pese a su apariencia hiperrealista y su masiva presencia en redes sociales, Foster no existe en el mundo físico; es un producto de algoritmos diseñado para ejercer una notable influencia política en Estados Unidos.
Con una estética que responde a cánones de belleza tradicionales —rubia, de ojos azules y rasgos marcados—, el avatar se presenta ante su audiencia como una marine del ejército estadounidense. Bajo esta identidad, Jessica Foster ha logrado amasar una comunidad de casi un millón de seguidores en Instagram, centrando su narrativa en el apoyo incondicional a la figura de Donald Trump.
El historial de ChatGPT delata a una mujer por un doble asesinato en Corea del Sur
El historial de búsquedas de ChatGPT ha permitido a la policía surcoreana del distrito capitalino de Gangbuk elevar a...
EL "ACCESO" VIRTUAL AL PODER
Lo que distingue a Foster de otros influencers virtuales es la audacia de su contenido. Su cuenta exhibe una serie de imágenes, generadas por IA, en las que se le ve interactuando en escenarios de alta relevancia política: en el Despacho Oval, posando junto al presidente Trump; como diplomática ficticia, con imágenes con la primera dama, Melania Trump, e incluso encuentros con líderes internacionales como Vladimir Putin... La cuenta reacciona a la agenda mediática en tiempo real. Un ejemplo reciente es una publicación donde aparece junto a Trump y el astro del fútbol Leo Messi, aprovechando la reciente visita del argentino a la Casa Blanca.

DEBATE SOBRE LA PROPAGANDA Y LA IA
El caso de Jessica Foster reabre el debate sobre el uso de identidades sintéticas como herramientas de propaganda política. Al difuminar las líneas entre la realidad y la ficción, este tipo de perfiles logran canalizar mensajes ideológicos con un alcance masivo, planteando nuevos desafíos éticos sobre la transparencia y la veracidad de los contenidos que consumimos en las plataformas sociales.








