Entran a robar de madrugada en un local de Palma: “Los de la alarma dicen que fue mi culpa”
El propietario del establecimiento asegura que no han podido identificar al ladrón por el mal funcionamiento de las cámaras
Isaac Hernández | Mallorca, 18 de Febrero de 2026 | 18:38h

Francisco Campos, conocido “Coco”, es un tatuador que hace unas semanas sufrió un robo en su estudio de Palma. El hombre asegura que no se ha podido identificar al ladrón por culpa de la empresa de seguridad con la que tiene contratada la alarma: “No se quieren hacer cargo, se han limpiado las manos y me han dicho que es mi culpa”.
El episodio sucedió en la madrugada del 14 de enero en el local situado en el carrer de la Falcia, cuando “Coco” recibió una llamada que le obligó a levantarse de la cama. “Me llamaron a las dos de la mañana diciendo que habían entrado a robar”.
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A su llegada se encontró con la escena: “Reventaron el cristal de doble cámara de la puerta y dejaron todo revuelto”. Esa misma noche acudieron agentes de la Policía Nacional, que orientaron al empresario para continuar con el procedimiento de denuncia.
No obstante, el perjudicado recalca que la compañía de la alarma no ha facilitado nada las cosas. “Llamé para que me dieran las imágenes de las cámaras y resulta que no estaban operativas con la calidad que deberían. Me dijeron que era culpa mía, pero yo considero que si no funcionaban, me tendrían que haber avisado. He estado pagando por un servicio que no he tenido”, lamenta.
OBLIGADO A CANCELAR CITAS
El valor del material robado asciende a unos 1.000 euros mientras que los daños ocasionados en la puerta se sitúan en torno a los 500. No bastante, Campos ha manifestado que eso no ha sido lo peor. “Lo que más me ha fastidiado es que me vi obligado a cancelar muchas citas”.
Tras los hechos, el artista se siente desprotegido. “Siento pánico y una frustración increíble. Cuesta mucho montar un negocio desde cero. Después de esto uno ya no sabe qué hacer ni dónde meterse. Ahora solo queda recoger y esperar a que no entre nadie más”.
Asimismo el afectado ha querido mostrar su agradecimiento con los residentes de la calle. “Una vecina comenzó a gritar y llamó a la policía, luego la siguieron el resto”, concluye.








