Una DANA pone en alerta al Mediterráneo por lluvias persistentes, viento fuerte y riesgo de inundaciones
La Aemet advierte de un temporal que puede afectar de lleno a la fachada mediterránea y Baleares
EFE | Mallorca, 15 de Enero de 2026 | 15:43h

Tras unos días caracterizados por el paso de sucesivos frentes atlánticos, el establecimiento de un patrón de bloqueo sobre Europa dará lugar a la elongación de una vaguada en altura y el posterior descuelgue de una DANA sobre la península, que formará una borrasca sobre el área mediterránea.
En combinación con el anticiclón europeo, se establecerá un intenso flujo del este muy húmedo sobre la mitad norte del área mediterránea peninsular y Baleares, lo que originará temporal marítimo y probables rachas muy fuertes de viento, así como precipitaciones que pueden ser localmente fuertes y muy persistentes, especialmente en zonas del este y sur de Cataluña y de la Comunidad Valenciana, señala la Aemet.
Es posible que se produzcan daños en paseos marítimos y zonas litorales, así como caídas de ramas o de árboles y de elementos arquitectónicos vulnerables o en mal estado. Las lluvias, además, pueden causar crecidas fluviales e inundaciones locales, especialmente en zonas bajas.
Este fin de semana las precipitaciones comenzarán ya a afectar a zonas del nordeste peninsular y Baleares, sin descartar que sean localmente fuertes y persistentes y en forma de nieve en áreas de montaña a partir de 1200-1400 metros.
Según la Aemet, los días álgidos del episodio serán el lunes 19 y el martes 20, cuando es probable que se intensifique el viento húmedo del este y nordeste en el entorno del mar balear. Esto afectará a la fachada mediterránea peninsular y al archipiélago, con temporal en el mar y probables rachas muy fuertes en zonas litorales.
El lunes las precipitaciones más intensas y persistentes se producirán probablemente en áreas del este de Cataluña. A lo largo del martes se irían desplazando hacia zonas del valle del Ebro y de la Comunidad Valenciana, así como a Baleares. Se espera que los mayores acumulados se produzcan en las zonas a barlovento de las sierras litorales y prelitorales y que puedan afectar a las cabeceras de ríos y ramblas.







