VÍDEO | Lanzan una advertencia sobre la fecha de caducidad de los yogures
El chef señala que el sentido común es la mejor herramienta
Pablo S. Molina | Mallorca, 12 de Enero de 2026 | 12:04h

El yogur es uno de los alimentos lácteos más consumidos y un básico en la alimentación diaria de millones de personas. Su textura, su sabor suave y su valor nutricional hacen que sea habitual en desayunos, meriendas y numerosas recetas.
A pesar de su popularidad, sigue generando muchas dudas relacionadas con la fecha de caducidad del yogur y su seguridad una vez superada la fecha indicada en el envase. Para aclarar esta cuestión, el chef Jordi Cruz, ha ofrecido una explicación que desmonta uno de los mitos más extendidos.
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A través de un vídeo publicado en su perfil de Facebook, Cruz aclara que los yogures no tienen fecha de caducidad, sino fecha de consumo preferente. Un detalle que muchos consumidores desconocen. Según explica, este cambio se implantó en 2014 y supone una diferencia clave a la hora de decidir si un yogur puede consumirse con seguridad.
La fecha de consumo preferente indica el momento hasta el cual el producto conserva todas sus propiedades en condiciones óptimas, pero no significa que el alimento se vuelva peligroso al superarla.
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En palabras del chef, un yogur puede ingerirse con tranquilidad durante varios días después de esa fecha sin que exista riesgo para la salud. Jordi Cruz detalla que, normalmente, el yogur cuenta con unos 28 días de consumo preferente desde su elaboración y que, una vez superado ese periodo, todavía puede mantenerse en buen estado durante una o dos semanas adicionales, siempre que se haya conservado correctamente.
Incluso pasado ese margen, el chef señala que el sentido común es la mejor herramienta. Si al abrir el envase el yogur presenta un color normal, un olor agradable y no muestra signos de moho, puede seguir siendo apto para el consumo. Por el contrario, si aparecen sabores extraños, exceso de acidez o cualquier defecto evidente, lo más recomendable es desecharlo.
Estas indicaciones se aplican, según Cruz, a los yogures naturales, desnatados o griegos, que ofrecen un alto nivel de seguridad alimentaria. Otros productos lácteos con ingredientes añadidos pueden requerir una valoración diferente.








