Muere la mítica actriz francesa Brigitte Bardot
Icono del cine francés y erótico de los años 1950 y 1960, se convirtió desde muy joven en símbolo de una nueva libertad femenina
Marina J. Ramos | Mallorca, 28 de Diciembre de 2025 | 11:14h

La mítica actriz y cantante Brigitte Bardot, icono del cine francés y símbolo erótico de los años 1950 y 1960, ha fallecido a los 91 años, según ha informado este domingo su fundación en un comunicado.
Nacida en París en 1934, Brigitte Anne-Marie Bardot se convirtió desde muy joven en símbolo de una nueva libertad femenina: su sensualidad, su espontaneidad y su rebeldía ante los moldes tradicionales de la sociedad la elevaron al estrellato en la década de 1950, transformándola en uno de los símbolos culturales más universales del siglo XX.
Su salto definitivo a la fama llegó en 1956 con la película 'Y Dios… creó a la mujer' (Et Dieu… créa la femme), dirigida por Roger Vadim, su marido de aquel entonces. Aquel film, rodado en Saint-Tropez (sur de Francia), no solo la consagró como actriz internacional sino que marcó un antes y un después en la forma en que el cine occidental representaba la sexualidad y la autonomía femenina. Y es que Bardot no interpretó solo personajes: encarnó una actitud, una era de cuestionamiento y un espíritu de liberación.
A lo largo de dos décadas, participó en cerca de 50 películas y trabajó con directores de la talla de Jean-Luc Godard y Louis Malle. En títulos como 'La verdad' y 'El desprecio', demostró una versatilidad que trascendía el estereotipo de “sex symbol”, equilibrando el magnetismo visual con interpretaciones memorables en la historia del cine francés
Pero la historia de Bardot no se detiene en su brillo cinematográfico. En 1973, abandonó la actuación -con apenas 39 años-, impulsada por una mezcla de desilusión con la fama y una búsqueda personal que la llevó por otros caminos. Dejó las cámaras detrás y centró su vida en la defensa de los derechos de los animales, fundando en 1986 la Fundación Brigitte Bardot, una organización que a lo largo de décadas ha luchado contra el maltrato animal y la brutal explotación de especies en todo el mundo.
Esa misma causa, la compasión hacia los animales, definió la segunda mitad de su vida pública y la conectó con un activismo que no siempre fue cómodo ni políticamente correcto. Bardot se convirtió en figura controvertida en Francia por sus opiniones políticas -especialmente en relación con la inmigración y la identidad cultural-, lo que provocó enfrentamientos mediáticos y varias condenas judiciales por comentarios considerados discriminatorios. Aun así, su influencia como pionera cultural y su impacto en la liberación sexual femenina permanecen como momentos imprescindibles en la historia del cine.
En los últimos años, su salud había sido un tema de preocupación pública; Bardot había sido ingresada en varias ocasiones por intervenciones relacionadas con una enfermedad grave, y recientemente incluso tuvo que desmentir rumores sobre su estado tras una hospitalización prolongada.
Brigitte Bardot se va físicamente, pero su figura -la de una mujer que cambió el imaginario colectivo del siglo XX, que rompió esquemas, y que dedicó décadas de su vida a una causa grande y urgente como la protección animal- permanecerá en la memoria colectiva mucho tiempo tras de su adiós. Su fallecimiento marca el final de una era: no solo la de una diva del celuloide, sino la de una revolución cultural que ella ayudó a encender.







