Mallorca prueba con éxito métodos innovadores para replantar Posidonia
Estas praderas submarinas actúan como auténticos "pulmones azules"
cronicabalear.es | Mallorca, 09 de Diciembre de 2025 | 11:10h

Nuevas técnicas más sostenibles y rentables impulsan la restauración de praderas de Posidonia en el Mediterráneo, según se desprende de un estudio de un equipo de investigadoras del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea, CSIC-UIB) y de la iniciativa MedGardens de la Fundación Cleanwave que han identificado técnicas de plantado más eficaces, rentables y respetuosas con el medio ambiente para fomentar la recuperación de las praderas marinas.
En una nota de prensa, el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados ha informado que el estudio, realizado por la doctora Gema Hernán, la doctora Fiona Tomas (Imedea, CSIC-UIB) y el equipo MedGardens (Fundación Cleanwave), analiza distintas técnicas de replantación para la Posidonia, planta emblemática del Mediterráneo.
La investigación, realizada en las bahías de Formentor y Portocolom (Mallorca), no solo compara el éxito ecológico de las distintas técnicas de replantación de las praderas de Posidonia, sino también aspectos prácticos como el coste, la logística y el impacto ambiental, identificando las opciones más prometedoras para favorecer la recuperación natural de las praderas degradadas.
Hay que recordar que la Posidonia oceánica, protegida por la legislación europea, española y balear, constituye uno de los ecosistemas más valiosos del Mediterráneo.
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Pues, tal y como señala la investigación, estas praderas submarinas actúan como auténticos "pulmones azules", ya que producen oxígeno, protegen la costa frente a la erosión y almacenan grandes cantidades de carbono, ayudando así a mitigar el cambio climático.
Sin embargo, advierte el estudio, la presión humana, el fondeo indiscriminado, la contaminación y el calentamiento del mar han provocado una alarmante regresión de estos hábitats.
Frente a ello, la replantación de fragmentos de Posidonia oceánica se plantea por parte de las investigadoras como una herramienta clave para promover la recuperación de praderas degradadas, aunque, reconocen, hasta ahora resultaba costosa y con un éxito limitado.
Para avanzar en esta línea, la investigación compara por primera vez diferentes métodos de anclaje --grapas metálicas de jardinería, varillas de bambú, grapas de mayor tamaño y estacas de marés artesanales--, evaluando tanto su eficacia ecológica como factores prácticos de coste, suministro, huella de carbono y logística.
Tras dos años de seguimiento, los resultados muestran que las grapas de jardinería y las varillas de bambú son las opciones más eficientes y sostenibles, con tasas de supervivencia de hasta un 94 por ciento, bajo coste y menor impacto ambiental.
Mientras, las grapas grandes, aunque favorecen el crecimiento de los fragmentos más desarrollados, presentan mayores limitaciones logísticas, ya que requieren ejemplares más voluminosos, difíciles de encontrar y menos rentables.
Así, el estudio revela que, en conjunto, los métodos más simples y ligeros ofrecen una vía prometedora para ampliar la restauración a mayor escala sin comprometer los resultados ecológicos.
"Nuestra investigación demuestra que restaurar las praderas de Posidonia oceánica puede hacerse de manera más asequible y respetuosa con el medio ambiente, integrando criterios ecológicos, económicos y logísticos. Esto es clave para diseñar proyectos de restauración viables y sostenibles a largo plazo", han destacado las autoras del estudio.
Esta investigación se enmarca en la Ley de Restauración de la Naturaleza de la Unión Europea y en el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030), reforzando la importancia de realizar estas acciones de manera legal, responsable y estratégica.
El trabajo subraya la importancia de realizar seguimientos prolongados tras la plantación, ya que en los primeros años se observan dinámicas lentas de crecimiento y cierta pérdida de material. Aun así, la supervivencia media tras dos años supera el 80 por ciento, lo que confirma el potencial de estas técnicas en zonas someras y protegidas donde la Posidonia existía previamente.
Con todo, el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados ha apuntado que la investigación marca un paso adelante hacia una restauración marina más integral, que no solo busca recuperar la vegetación perdida, sino hacerlo de forma eficiente, sostenible y adaptable a las condiciones reales de trabajo en el mar.
A su juicio, esta aproximación equilibrada entre éxito ecológico y viabilidad práctica sienta las bases para futuras acciones de recuperación a gran escala en el Mediterráneo y otras regiones costeras, ha añadido. No obstante, ha concluido el Imedea, CSIC-UIB, los investigadores recuerdan que la mejor estrategia siempre es conservar las praderas existentes antes que replantarlas.








