El horóscopo para hoy 08 de diciembre de 2025: predicciones para los 12 signos
Pablo S. Molina | Mallorca, 08 de Diciembre de 2025 | 06:30h

Un movimiento lunar susceptible y un impulso solar casi impertinente se cruzan hoy en el cielo como quien mezcla café con nervios: el resultado despierta, sí, pero puede dejarte temblando. Hay quienes sentirán que por fin sucede “algo” después de días de inercia, y otros simplemente notarán que la vida hoy viene sin botón de pausa. Antes de pisar el acelerador, mira si hay carretera o solo entusiasmo.
ARIES (21 marzo – 19 abril)
Hay cosas que no se cierran solas por arte de magia, y ese mensaje pendiente no va a escribirse solo (ojalá). Podrías encontrarte con alguien del pasado —del bueno, del regular, o del que te hizo decir “nunca mais”—. Responde con calma; hoy lo urgente sabe disfrazarse demasiado bien. Y si la tarjeta empieza a pedir guerra, recuérdale quién paga.
TAURO (20 abril – 20 mayo)
Los números vuelven a escena: facturas que se confirman, pagos que caen, cuentas que parecen perdonar. Hoy defenderás tu paz doméstica con la misma firmeza con la que otros defienden su sillón. Un plan sencillo, una cena casera o simplemente no discutir puede ser el auténtico lujo.
GÉMINIS (21 mayo – 20 junio)
Tu superpoder hoy es la palabra: aclarar, negociar, decir lo que todos piensan pero nadie firma. Eso sí, consulta, escucha, pero decide tú, que para eso tu vida lleva tu nombre en la portada. Haz algo que despierte tu curiosidad: tu cerebro lo agradecerá y seguramente tu ánimo también.
CÁNCER (21 junio – 22 julio)
Hoy podrías mirar al pasado como quien abre un cajón a ver qué había dentro: nostalgia, una duda, o un “esto ya debería estar resuelto”. Tómatelo con calma; no todo lo que aparece pide acción inmediata. En lo laboral, un gesto pequeño podría significar más de lo que parece… mañana lo entenderás mejor.
LEO (23 julio – 22 agosto)
Tu energía social está encendida y no es casualidad: una conversación inesperada puede convertirse en oportunidad, idea, o al menos en buena historia para contar. En el amor, reencuentros o planes improvisados animan el guion. Pero no te creas todo lo que te digan; hay consejos que caducan antes que los yogures.
VIRGO (23 agosto – 22 septiembre)
Se acerca el reconocimiento, incluso si viene camuflado en un “gracias por organizar todo esto”. Habrá tareas, claro, pero el reto hoy es no ser tu propio jefe insoportable. La mente necesita aire; aunque tu lista siga creciendo, tú no.
LIBRA (23 septiembre – 22 octubre)
Si suena a papeleo, gestiones, formularios o preparativos, seguramente es para ti. Buen día para adelantar lo que sueles posponer con maestría. En lo emocional, buscarás serenidad: mejor un silencio estratégico que una discusión que no lleva ni GPS.
ESCORPIO (23 octubre – 21 noviembre)
Tu radar está afinado: si algo no te cuadra, confianza, probablemente hay motivo. Mejor observar que lanzarse de cabeza en temas de dinero o corazón. En el amor, la intensidad sube; puede parecer película romántica o thriller psicológico. Dependerá de la conversación.
SAGITARIO (22 noviembre – 21 diciembre)
Las relaciones piden claridad: sí, no, o “déjame pensarlo sin eternizarlo”. Trabajar con otros hoy funciona mejor que en tu imaginación (sorpresa). En el amor, menos promesas aéreas y más hechos. Una dosis de aire libre reajusta la brújula.
CAPRICORNIO (22 diciembre – 19 enero)
Cambios pequeños, efectos grandes: a veces basta una hora distinta, una pausa o decir “no puedo”. Alguien reconoce tu constancia —aunque sea tímidamente—. En casa, responsabilidades extra; tómalas sin convertirte en héroe sin capa ni descanso.
ACUARIO (20 enero – 18 febrero)
Hoy las ideas pueden aparecer mientras te duchas, esperas el bus o miras el techo sin culpa. Anota, que después se pierden como calcetines en la lavadora. En el amor, más espontaneidad, menos guion. Y antes de firmar algo, léelo sin prisa.
PISCIS (19 febrero – 20 marzo)
El hogar, la familia o los afectos reclaman tu atención. Hay conversaciones sensibles que pueden resolverse más escuchando que dirigiendo. Ordenar un espacio físico —cajón, armario, escritorio— podría darle también orden a la cabeza, que falta hace a veces.







