¿Nos rastrearán en la carretera? La verdad detrás de las nuevas balizas V16
A partir del 1 de enero de 2026 todos los vehículos que circulen por las carreteras españolas deberán llevarlas
Pablo S. Molina | Mallorca, 05 de Diciembre de 2025 | 12:42h

A partir del 1 de enero de 2026, todos los vehículos que circulen por las carreteras españolas deberán llevar las nuevas balizas V16 homologadas.
Este mecanismo se convertirá en el principal sustituto de los triángulos de emergencia que han acompañado a los conductores españoles desde 1999, cuando entró en vigor, hasta el 2023.
Esta es la fecha límite para sustituir los triángulos de emergencia por las balizas V-16
Los triángulos de emergencia de los vehículos tienen los días contados. Las balizas V-16 son unos dispositivos...
Con este cambio en la seguridad vial la Dirección General de Tráfico (DGT) pretende reforzar la protección de los conductores en las carreteras. Sin embargo, esta novedad, como sucede con la mayoría de cambios, ha creado incertidumbre y polémica entre los usuarios en cuestiones relacionadas con su utilidad real, el precio, o los efectos que esto podría tener en su privacidad.
Una de las preguntas que más han surgido entre la ciudadanía es si este nuevo dispositivo facilita a la DGT sus datos y permite que esta institución rastree todos sus movimientos.
UN DISPOSITIVO CONECTADO, SOLO EN CASO DE EMERGENCIA
Las balizas V16 homologadas llevan incorporado un sistema GPS junto con una SIM integrada que permiten establecer una conexión con Tráfico durante hasta doce años.
Este mecanismo les permite compartir su ubicación pero no de manera continua, ya que se activan únicamente cuando detectan una incidencia en la vía, como por ejemplo un accidente o una avería.
Denuncian el "fraude masivo" en la venta de balizas V-16 no homologadas
Facua-Consumidores en Acción ha acusado este martes a la Dirección General de Tráfico (DGT) de estar "favoreciendo...
Al contrario de lo que muchos piensan, no funciona como un sistema de seguimiento permanente, sino como una señal de alerta utilizada exclusivamente en situaciones puntuales y que pueden comportar cierto riesgo.
Desde el organismo reiteran que el ámbito de aplicación de las balizas se limita a la prevención de siniestros, y que, por lo tanto, no recoge datos del vehículo asociado ni tampoco de su conductor.
La homologación del dispositivo implica que cumple estrictamente con estas condiciones, y por eso piden a los usuarios que se aseguren de que las balizas que compren estén homologadas.
Reconocen que para disponer de funciones adicionales, como la de contactar con la aseguradora en caso de siniestro, se requieren aplicaciones voluntarias como MyIncidence o SOS Alert. Sin embargo, recalcan que su uso no es obligatorio.
MULTAS DE HASTA 200 EUROS
Otra de las cuestiones planteadas habitualmente por los usuarios es si la administración puede vincular estos datos de localización al propietario del vehículo o a su matrícula.
Pero, la realidad es que esta conexión es inexistente, de acuerdo con lo que establece la normativa actual. Por eso, no hay posibilidad de multar ni vigilar a los conductores a través de este mecanismo.
El uso de la información para garantizar la seguridad vial se encuentra establecido en la Ley de Protección de Datos y la normativa europea GDPR, y la utilización de esta para fines distintos a la protección, como la imposición de sanciones o el control, supondría el incumplimiento de estas normas.
A partir del 1 de enero, será obligatorio llevar las balizas V16 en todos los vehículos que circulen en España y no tenerlo supondrá una multa de hasta 200 euros, así como su uso sin motivo.
El aparato cuenta con un margen de 100 segundos para comprobar su funcionamiento sin llegar a generar un aviso real.
Los especialistas en movilidad también se han pronunciado respecto al tema y han asegurado que la idea de poder señalizar el coche sin necesidad de salir supone un avance y resulta positiva. Aunque ponen en duda su desarrollo y los argumentos que han aportado para la retirada de los triángulos.
Algunas de las críticas más repetidas entre los conductores han sido la visibilidad limitada que pueden tener las balizas a plena luz del día y su autonomía de uso, ya que puede durar apenas media hora.
Otro de los aspectos más comentados ha sido su precio, que se sitúa alrededor de los 40 euros, y que muchos consideran "desorbitado", además de las sospechas sobre la oportunidad de negocio que abre la imposición de su obligatoriedad.
China es uno de los países que parecen haber salido beneficiados gracias a esta nueva normativa que implica su implantación masiva en España, ya que la mayor parte de la producción de balizas se concentra en este país asiático.









