La razón por la que te despiertas cansado aunque duermas ocho horas
Descansar no es solo cuestión de tiempo, sino de calidad: factores clave a tener en cuenta
Marina J. Ramos | Mallorca, 20 de Noviembre de 2025 | 08:47h

Te sabes la teoría de memoria: ocho horas de sueño y al día siguiente despiertas como nuevo. Pero luego llega la realidad. Suena el despertador, abres un ojo y notas ese mismo peso en el cuerpo que tenías cuando te metiste en la cama. Y te preguntas qué más hay que hacer para descansar de verdad. La respuesta, según los expertos en sueño, es menos obvia de lo que parece: dormir lo suficiente no significa dormir bien.
LA HIGIENE DEL SUEÑO: POR QUÉ ES IMPORTANTE
El primer golpe de realidad lo da la higiene del sueño, ese concepto que parece inventado para vender almohadas pero que en realidad determina si tu cuerpo entra -o no- en las fases profundas. Y aquí es donde empieza el desajuste. Puedes estar en la cama ocho horas, pero si pasas la mitad haciendo microdespertares, mirando el móvil antes de dormir o despertándote con ruido externo, tu cerebro no alcanza la fase de sueño reparador, la que realmente “restaura” el sistema. Los especialistas lo explican con una imagen muy simple: el sueño es como una cadena de lavado. Si alguien abre la tapa de la lavadora a mitad de ciclo, la ropa no sale limpia aunque haya estado ahí el tiempo entero. Lo mismo ocurre con el cerebro cuando no llega al sueño profundo o REM. Las horas cuentan, sí, pero la continuidad del proceso es lo que marca la diferencia.
EL "JET LAG SOCIAL"
A eso se suma otro factor del que se habla poco: el “jet lag social”. Ese choque constante entre el horario que quiere tu cuerpo y el horario que te impone tu vida. Si entre semana te levantas a las siete y el fin de semana a las once, tu reloj interno vive en un permanente cambio horario que te pasa factura, aunque hayas dormido más de ocho horas.
LA PARTE EMOCIONAL
Y luego está la parte emocional. El estrés y la ansiedad son maestros silenciosos en sabotear noches enteras. No siempre te despiertan, pero sí mantienen el sueño en una capa superficial que no repara. Por eso hay personas que, aun durmiendo las horas recomendadas, arrancan el día agotadas, como si no hubieran descansado.
Así las cosas, queda claro que descansar no es solo cuestión de tiempo, sino de calidad. Dormir ocho horas es un buen comienzo, pero para despertar con energía hace falta algo más: regularidad en los horarios, minimizar pantallas por la noche y respetar ese ritual lento que prepara al cuerpo para desconectar del todo. Porque descansar, al final, no es tanto un número como un hábito.
| TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR |
La hora a la que debes irte a dormir para tener una mejor salud, según la ciencia
En España, casi la mitad de la población adulta presenta síntomas de insomnio, mientras que el 40% de...
Tres alimentos que ayudan a dormir mejor (y uno que lo empeora)
Dormir bien ya no es solo cuestión de horas: lo que comes antes de acostarte puede marcar la diferencia entre un...
VÍDEO | Un enfermero explica cuántas horas deben dormir las personas según su edad: "Es muy importante"
Dormir no es solo una necesidad biológica, sino un proceso esencial para el bienestar físico y mental. A lo...
Primera pirámide del sueño: cuatro niveles para dormir mejor sin recurrir a fármacos
Especialistas en Medicina del Sueño han creado la primera pirámide que organiza hábitos cotidianos en...











