Fallece un niño de 2 años tras atragantarse en un parque
Perdió la vida durante el traslado al hospital
EFE | Mallorca, 13 de Noviembre de 2025 | 13:46h

Un niño de 2 años ha fallecido en València cuando era trasladado al hospital después de que los servicios médicos le practicaran la reanimación cardiopulmonar avanzada y otras técnicas de soporte vital avanzado tras sufrir un atragantamiento.
El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) ha informado este jueves que el pasado martes, a las 17.40 horas, se solicitó su intervención para asistir a un niño que estaba inconsciente al parecer debido a un atragantamiento en un parque de València.
El CICU movilizó una unidad del SAMU, una unidad SVA de enfermería y una unidad SVB y hasta la llegada de los servicios sanitarios de emergencias desde el CICU se dieron indicaciones de cómo proceder.
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Una vez en el lugar, los servicios sanitarios realizaron la reanimación cardiopulmonar avanzada y otras técnicas de soporte vital avanzado al menor de 2 años, que posteriormente fue evacuado al Hospital La Fe, pero falleció durante el traslado.
MANIOBRA DE HEIMLICH
A continuación, te explicamos cómo actuar en este tipo de situaciones. En un niño de dos años, la maniobra de Heimlich se realiza con las mismas bases que en los mayores de un año, pero con precaución respecto a la fuerza aplicada, ya que el cuerpo del niño es más frágil.
Lo primero es evaluar la situación. Si el niño tose con fuerza, puede hablar o llorar, significa que todavía está respirando, aunque con dificultad. En ese caso, no se debe intervenir de inmediato; lo correcto es animarlo a seguir tosiendo y vigilarlo de cerca, asegurándose de que la tos no se debilite y que no pierda la capacidad de respirar o emitir sonidos.
Si, por el contrario, el niño no puede respirar, no tose ni hablar, o solo emite ruidos débiles, se considera una obstrucción completa y hay que actuar de inmediato.
Para hacerlo, lo mejor es colocarse detrás del niño, preferiblemente de rodillas, para situarse a su altura. Se rodea su cintura con ambos brazos y se coloca un puño justo por encima del ombligo, en la parte blanda del abdomen, por debajo del esternón. La otra mano se apoya sobre el puño, y se realizan empujes rápidos y firmes hacia adentro y hacia arriba, en un movimiento que forma una especie de 'J'.
Estos empujes deben hacerse con decisión, pero sin ejercer demasiada fuerza, ya que el abdomen de un niño de dos años es delicado. Después de cada serie de compresiones, se debe comprobar si el objeto ha salido o si el niño ha comenzado a respirar o toser.
Si no hay mejoría, se repite la maniobra varias veces. Si en algún momento el niño pierde la conciencia o deja de respirar, hay que llamar inmediatamente al 112 y comenzar maniobras de reanimación cardiopulmonar.








