Voluntarios limpian la 'cova petita' de Porto Cristo, tras años de abandono
Un grupo de espeleólogos convierte la indignación en acción y rescata un rincón del patrimonio natural balear
Marina J. Ramos | Mallorca, 09 de Noviembre de 2025 | 12:17h

Un grupo de voluntarios del Grup Esportiu Rates-Pinyades ha devuelto la vida a la Cova Petita de Portocristo, una cavidad natural que durante años había acumulado toneladas de basura. La jornada de limpieza, celebrada este fin de semana, ha servido para recuperar parte del entorno y lanzar un mensaje claro: cuidar las cuevas de Baleares es también proteger su historia.
La iniciativa, promovida por este colectivo de espeleólogos y amantes de la naturaleza, llega después de que en 2021 se documentara la preocupante cantidad de residuos acumulados en la cueva. Botellas, latas, zapatos, carteras, e incluso huesos de animales formaban un paisaje de abandono que contrastaba con el valor geológico y arqueológico del lugar.
"Era un punto negro desde hace años", explican desde Rates-Pinyades. La cavidad, de unos 60 metros de longitud y 28 de altura máxima, había sufrido el impacto del vertido incontrolado de basuras. Hace tiempo alguien decidió sellar su entrada superior, probablemente para frenar los vertidos. Pero la medida tuvo el efecto contrario: la basura se empezó a acumular en el camino de acceso, hasta elevar más de un metro el nivel del suelo.
Con el apoyo del Ayuntamiento de Manacor y de la Federació Balear d’Espeleologia, los voluntarios han retirado decenas de sacos de residuos, especialmente de vidrio y plásticos. La cantidad ha superado las previsiones, y los tres contenedores facilitados por el consistorio han resultado insuficientes. Eso sí, el mal tiempo obligó a suspender la jornada oficial de limpieza, pero un pequeño grupo de miembros del colectivo decidió pernoctar en Portocristo para no dejar escapar la oportunidad. “Nos pareció importante actuar ya, aunque fuera con menos gente”, explican.
La Cova Petita, según estudios espeleológicos, podría haber formado parte del conjunto defensivo de Sa Ferradura, datado en la Edad del Bronce Balear. Recuperar sus galerías originales será el siguiente paso: una segunda jornada está ya en fase de planificación para desobstruir los pasadizos y continuar con la limpieza. "No se trata solo de limpiar, sino de devolver el respeto a un espacio que forma parte de nuestra identidad", concluye el colectivo.







