Los mejores tramos del Camí de Cavalls para descubrir la esencia de Menorca

Desde las calas de aguas turquesas del sur hasta los acantilados rojizos del norte

Alicia D. Romero | Mallorca, 03 de Noviembre de 2025 | 23:00h

El Camí de Cavalls, el histórico sendero que rodea la isla de Menorca a lo largo de 185 kilómetros, se ha convertido en una de las rutas más emblemáticas del Mediterráneo. Lo que antaño fue un camino de vigilancia costera, hoy es un recorrido que combina patrimonio, naturaleza y mar en un itinerario que permite conocer la isla desde su esencia más pura.

Declarado Bien de Interés Cultural e integrado en la Menorca Talayótica, el camino se divide en 20 etapas señalizadas que enlazan calas, acantilados y zonas rurales. Cada tramo ofrece una experiencia distinta, desde paseos suaves junto al mar hasta caminatas más exigentes por terrenos agrestes del norte.

El sur: calas de postal y senderos familiares

El tramo sur del Camí de Cavalls es el más conocido por sus playas de arena blanca y aguas turquesa. El recorrido entre Cala Galdana, Cala Mitjana y Cala Macarella es uno de los más transitados: un sendero de unos ocho kilómetros que serpentea entre pinares y miradores naturales perfectos para una pausa y un baño.

También destacan los caminos entre Binissafúller y Punta Prima, en el sureste, o entre Son Bou y Cala en Porter, que combinan costa, vegetación mediterránea y rincones ideales para familias o senderistas ocasionales. En todos ellos, la tranquilidad y el paisaje marino son protagonistas.

El norte: la Menorca más salvaje

El norte de la isla revela la otra cara de Menorca: un territorio más árido y ventoso, donde el paisaje se tiñe de tonos rojizos y el mar rompe con fuerza contra los acantilados. El tramo entre Cala Pregonda y Binimel·là es uno de los más espectaculares, con un contraste de colores que parece irreal.

Desde Cavallería hasta Fornells, el camino discurre entre calas vírgenes, faros y campos abiertos que transmiten una sensación de aislamiento y libertad difícil de encontrar en otros lugares del archipiélago.
Los más experimentados suelen elegir el recorrido entre el faro de Favàritx y Es Grau, dentro del Parque Natural de s’Albufera des Grau, un espacio protegido que acoge una gran diversidad de aves y ecosistemas.

Una ruta para recorrer sin prisa

Cada etapa del Camí de Cavalls tiene su propio carácter. Muchos visitantes optan por hacerlo por tramos, adaptando el ritmo al tiempo disponible y al nivel físico. Las autoridades insulares recomiendan llevar agua, calzado adecuado y protección solar, ya que algunos sectores carecen de sombra o puntos de avituallamiento.

La preservación del entorno es una prioridad: no abandonar residuos y mantenerse dentro del sendero es fundamental para conservar este tesoro natural que atraviesa playas, dunas, barrancos y zonas agrícolas.

La esencia menorquina en un solo camino

Más allá del turismo, el Camí de Cavalls es una metáfora de Menorca: un viaje circular que conecta la historia, el paisaje y el silencio mediterráneo. Desde las playas luminosas del sur hasta los acantilados del norte, cada paso ofrece una perspectiva distinta de una isla que, a pesar del paso del tiempo, sigue respirando calma.

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