Carlos Mazón, una carrera política truncada por su gestión durante la DANA
El president de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, dimite un año después de la tragedia de la dana del 29 de octubre de 2024, tras meses de presión social y política
EFE | Mallorca, 03 de Noviembre de 2025 | 11:32h

La ausencia en las horas más críticas de la DANA del 29 de octubre de 2024, en la que murieron 229 personas en Valencia, ha terminado costándole el cargo al president de la Generalitat, Carlos Mazón, justo un año después de la tragedia. El líder popular ha anunciado su dimisión tras asegurar que ya no tiene “fuerza” para seguir al frente del proceso de reconstrucción, pese a que su intención inicial era continuar el resto de la legislatura.
Durante los últimos doce meses, Mazón ha afrontado una creciente presión social y política, con manifestaciones masivas en la calle que pedían su marcha, exigencias constantes de la oposición y abucheos en actos públicos, donde los asistentes le gritaban “Mazón dimisión”.
El episodio más tenso se produjo durante el funeral de Estado por el primer aniversario de la DANA, celebrado en Valencia. Allí, el president fue increpado por algunos asistentes con gritos de “asesino” y “cobarde” en presencia de los reyes, de las principales autoridades del Estado y del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. En su intervención, una familiar de una de las víctimas le reprochó que “quien omite su deber a sabiendas de que eso puede suponer la pérdida de vidas humanas comete el acto primigenio que deriva en sus muertes”.
Mazón dimite como president de la Generalitat
El president de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, ha anunciado este lunes su dimisión, justo un...
UNA CARRERA POLÍTICA MARCADA POR LA DANA
Desde la catástrofe, muchos consideraban que la carrera política de Mazón, hasta entonces imparable, había quedado sentenciada. Su ausencia el 29 de octubre de 2024, cuando estuvo en una comida de casi cuatro horas con una periodista y no llegó al Centro de Emergencias hasta las 20:28 horas, marcó un antes y un después.
La instrucción penal sobre la tragedia, en la que la jueza de Catarroja le ha ofrecido en varias ocasiones declarar voluntariamente, y las encuestas que mostraban un rechazo mayoritario de los valencianos a su continuidad, habían convertido al dirigente alicantino en una figura cada vez más incómoda incluso dentro del PP.
Aunque el foco mediático se había relajado durante el verano, debido al caso Koldo-Cerdán-Ábalos y a los grandes incendios que afectaron a la Comunitat, el aniversario de la tragedia y los nuevos detalles sobre su actuación aquella tarde reavivaron las exigencias de dimisión.
DE PROMESA POPULAR A PRESIDENTE CUESTIONADO
Carlos Mazón (Alicante, 51 años) abandona la presidencia de la Generalitat tras 27 meses de mandato, a la que llegó en 2023 tras ganar las elecciones autonómicas y poner fin a ocho años de gobiernos de la izquierda. Su carrera política comenzó en 1999, con solo 25 años, de la mano de Eduardo Zaplana, y desde entonces había sido uno de los rostros más reconocibles del Partido Popular valenciano.
Tras una primera etapa como director general de la Generalitat, pasó por la Diputación de Alicante, donde consolidó su influencia, y más tarde por la Cámara de Comercio de Alicante, donde compaginó su carrera institucional con su vida familiar y aficiones, como la música —con su grupo Marengo intentó presentarse a Eurovisión— y el deporte.
En 2019 fue elegido presidente de la Diputación de Alicante, desde donde ejerció de contrapeso al gobierno autonómico del socialista Ximo Puig. Dos años después, asumió la presidencia del Partido Popular de la Comunitat Valenciana, respaldado por Pablo Casado, y lideró la candidatura que en mayo de 2023 consiguió 40 diputados autonómicos. Apenas dieciséis días después de los comicios, Mazón selló el primer pacto postelectoral con Vox en toda España, acuerdo que garantizó la gobernabilidad y dio forma a su Consell conjunto.
UN FINAL POLÍTICO MARCADO POR LA CATÁSTROFE
La DANA del 29 de octubre de 2024, que devastó parte de la provincia de Valencia, volteó por completo una legislatura que hasta entonces transcurría con relativa estabilidad. A pesar de las críticas, Mazón consiguió aprobar los presupuestos autonómicos de 2025 gracias al apoyo de Vox, a cambio de aceptar algunas de sus propuestas políticas.
Sin embargo, las asociaciones de víctimas se negaron a reunirse con él, considerándolo responsable de la gestión fallida durante la emergencia. Las palabras de Núñez Feijóo, quien reconoció que Mazón estuvo “noqueado” durante las primeras horas de la tragedia, reflejaban ya el desgaste interno del dirigente dentro del partido.
Finalmente, la presión social, política y judicial ha acabado con su liderazgo. Carlos Mazón se despide del poder tras una de las etapas más convulsas en la historia reciente de la Comunitat Valenciana, dejando tras de sí una legislatura marcada por la tragedia, la división y la pérdida de confianza ciudadana.








