Aparece un lince ibérico blanco: el hallazgo más sorprendente de la fauna española en años
Un fotógrafo ha captado en Jaén al primer lince ibérico leucístico documentado, una mutación genética inédita
Penélope O. Álvarez | Mallorca, 30 de Octubre de 2025 | 10:45h

La recuperación del lince ibérico (Lynx pardinus) continúa siendo uno de los mayores logros de la conservación en España. En 2024, este felino, símbolo de la fauna ibérica, dejó atrás la categoría de peligro de extinción para ser considerado “vulnerable”, según la última evaluación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
El informe oficial revela que la población aumentó un 19 % en un solo año, alcanzando 2.401 ejemplares en toda la península, de los cuales 470 son hembras reproductoras. Actualmente, 21 entidades y varias comunidades autónomas colaboran en el programa de conservación, que aspira a llegar a 3.500 linces y 750 hembras antes de 2030. Un objetivo ambicioso que, de cumplirse, marcaría el cierre definitivo de la etapa más crítica de esta especie.
UNA APARICIÓN INÉDITA EN JAÉN
El extraordinario repunte poblacional ha traído consigo una sorpresa sin precedentes. Un fotógrafo aficionado ha logrado captar en Jaén al primer lince ibérico leucístico documentado en la historia, un fenómeno genético tan raro que ni siquiera los científicos que llevan décadas estudiando la especie lo habían registrado antes.
El leucismo es una mutación que reduce la cantidad de pigmento en la piel y el pelaje. A diferencia del albinismo, que elimina por completo la coloración y suele afectar también a los ojos, los animales leucísticos presentan zonas blanquecinas o descoloridas, aunque mantienen un iris normal. Según expertos, la alteración detectada en este ejemplar no implica una enfermedad ni un rasgo hereditario, sino una variación natural extremadamente infrecuente.
El avistamiento se produjo en una zona de la provincia de Jaén, dentro de una de las cinco poblaciones andaluzas de lince ibérico. Por motivos de seguridad, el enclave exacto no se ha hecho público. Según el último censo conjunto de España y Portugal, existen 22 poblaciones estables, de las cuales 17 presentan reproducción confirmada, con la mayor concentración en Andalucía y el valle del Guadiana.
Los esfuerzos de conservación han logrado revertir un declive que parecía irreversible hace dos décadas, pero los expertos advierten de que persisten amenazas importantes. La caza ilegal sigue siendo un peligro real, y la drástica reducción de los conejos de monte —su principal fuente de alimento— continúa dificultando la expansión de la especie.
EL JOVEN QUE CAPTURÓ UNA IMAGEN ÚNICA
El autor de la fotografía es Ángel Hidalgo, según apunta National Geographic, un jiennense de 29 años que trabaja en una fábrica de materiales de construcción. En su tiempo libre, recorre los montes andaluces cámara en mano en busca de fauna salvaje.
Hace poco más de un mes instaló una cámara de fototrampeo en una zona que conoce bien. Al revisar las imágenes, no podía creer lo que veía: “Pensé que era un efecto de la cámara y, a raíz de ahí, me dediqué a la búsqueda del lince. Todavía estoy en shock”, explicó al mencionado medio de comunicación.
Pocos días después, consiguió observarlo directamente y tomar la imagen que hoy da la vuelta al mundo: el primer lince ibérico “blanco” registrado oficialmente.
UNA HISTORIA DE ÉXITO PARA LA CONSERVACIÓN
La sorprendente fotografía de Hidalgo se ha convertido en un símbolo del éxito del proyecto LIFE Iberlince, impulsado por la Unión Europea y los gobiernos de España y Portugal. Este programa, activo desde 2011, ha permitido reintroducir el lince ibérico en zonas donde había desaparecido, recuperar su hábitat natural y mejorar la conectividad ecológica entre poblaciones.
Los científicos celebran este hallazgo como una muestra del progreso de la especie, pero también recuerdan que su futuro depende de mantener la vigilancia.
Aun así, el caso de este ejemplar leucístico, único en el mundo, demuestra que la naturaleza todavía puede sorprendernos incluso cuando creemos conocerla. El lince ibérico, antaño al borde de la desaparición, vuelve a ser protagonista de su propio renacer.







