Los gatos te 'hablan' con la cola: aprende a entenderlos
La posición y los movimientos de la cola de tu gato dicen mucho sobre su estado emocional
Alicia D. Romero | Mallorca, 29 de Octubre de 2025 | 03:00h

Aunque los gatos no usen palabras, se comunican constantemente con nosotros. Cada movimiento, mirada o postura tiene un significado, y uno de los indicadores más claros de su estado emocional es la cola. Su posición, dirección o incluso la forma en que se mueve pueden revelar si tu gato está contento, relajado, molesto o asustado. Aprender a interpretar esas señales no solo mejora la convivencia, sino que también fortalece el vínculo emocional con tu mascota.
LA COLA DEL GATO: UN TERMÓMETRO DE SU ESTADO DE ÁNIMO
Los especialistas en comportamiento felino coinciden en que la cola es una auténtica herramienta de comunicación. A través de ella, los gatos expresan emociones, intenciones y niveles de confianza. Conocer este lenguaje corporal es clave para entenderlos mejor.
Cola recta hacia arriba: Señal de confianza y felicidad. Cuando el gato camina con la cola erguida, demuestra afecto y seguridad en su entorno.
Cola en forma de signo de interrogación: Indica curiosidad y disposición al juego o al contacto. Es una invitación amistosa.
Cola baja o escondida: Refleja miedo, incomodidad o inseguridad. Lo ideal es dejarlo tranquilo y evitar forzar la interacción.
Cola hinchada como “cepillo de botella”: Es un gesto de defensa. El gato se siente amenazado o preparado para reaccionar.
Cola enrollada alrededor de ti o de otro gato: Es un gesto afectivo, una forma de expresar cercanía y confianza.
Cola que se mueve de lado a lado rápidamente: Señal de irritación o impaciencia. Si tu gato lo hace, es mejor darle espacio.
CÓMO INTERPRETAR SUS SEÑALES SIN ERROR
Los expertos en etología felina insisten en que la cola nunca debe interpretarse por sí sola. Para entender lo que tu gato intenta comunicarte, debes observar el conjunto: la posición de las orejas, la expresión de los ojos, su postura corporal y el tono de su maullido.
Por ejemplo, una cola erguida acompañada de orejas hacia atrás puede ser señal de tensión, no de alegría. En cambio, una cola relajada y un cuerpo suelto suelen ser sinónimo de calma y confianza.
Observar estos detalles evita malentendidos. Si durante una sesión de caricias notas que la cola se mueve con brusquedad o desciende, probablemente tu gato esté indicando que ha tenido suficiente contacto físico. Respetar ese límite previene arañazos y ayuda a mantener una convivencia más tranquila.
UN LENGUAJE FELINO QUE FORTALECE EL VÍNCULO
Entender el “idioma” de la cola no solo te ayuda a saber cómo se siente tu gato, sino que también mejora la relación entre ambos. Reconocer sus señales y actuar en consecuencia genera confianza, reduce el estrés y refuerza el lazo emocional con tu mascota.
La próxima vez que tu gato se acerque con la cola erguida o con una ligera curva en la punta, préstale atención: no es un gesto casual. Está comunicándose contigo de la manera más natural que conoce. Escuchar su lenguaje corporal es la clave para una convivencia más armónica y afectuosa.
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