Los cuervos recuerdan quién los trató mal y pueden vengarse años después
Estas aves son capaces de reconocer rostros humanos durante años
Alicia D. Romero | Mallorca, 25 de Octubre de 2025 | 02:00h

Los cuervos, célebres por su astucia y capacidad de adaptación, acaban de confirmar que su inteligencia va más allá de lo que se pensaba. Nuevos estudios científicos demuestran que estas aves pueden recordar durante años a las personas que las trataron mal, e incluso vengarse o evitarlas mucho tiempo después.
Investigadores de la Universidad de Viena y del Laboratorio de Ornitología de Cornell comprobaron que los cuervos reconocen rostros humanos con una precisión sorprendente. En los experimentos, las aves fueron expuestas a individuos que anteriormente las habían atrapado o incomodado. Años después, cuando esos mismos participantes regresaron, los cuervos reaccionaron con graznidos de alarma, señales de advertencia y conductas defensivas, evidenciando que no habían olvidado.
“Los cuervos no solo recuerdan quién los dañó, sino que también pueden transmitir esa información a otros miembros de su grupo”, explica la bióloga Klara Weiss, coautora del estudio. “Esto demuestra un nivel de memoria social y de aprendizaje cooperativo muy avanzado”.
COMPARABLE A LOS PRIMATES
El hallazgo refuerza la idea de que los cuervos y otras aves de la familia de los córvidos poseen una inteligencia social similar a la de algunos primates. No solo son capaces de usar herramientas o resolver problemas complejos, sino que también distinguen entre aliados y enemigos basándose en sus experiencias previas.
Además, pruebas de resonancia cerebral realizadas a estas aves revelaron una intensa actividad en el nidopálido caudal, una región del cerebro aviar que cumple funciones parecidas a la corteza prefrontal humana, asociada con la memoria, la toma de decisiones y el pensamiento estratégico.
“Su capacidad para guardar rencor y modificar su conducta según el trato recibido indica un pensamiento avanzado”, añade Weiss. “Los cuervos pueden evitar, advertir o incluso castigar a quien consideren una amenaza”.
Los investigadores concluyen que esta sorprendente habilidad para recordar y actuar según experiencias pasadas ofrece a los cuervos una ventaja evolutiva clave, ya que les permite protegerse, cooperar entre ellos y reforzar la cohesión social dentro de sus comunidades.







