"Una falta total de sensibilidad y transparencia": vecinos de Pollença rechazan la futura planta de baterías
Critican que el proyecto se haya presentado sin informar previamente al vecindario
Maria A. Mesquida | Mallorca, 24 de Octubre de 2025 | 09:39h | Actualizada el 24/10/2025 | 13:31h

La reciente publicación en el Boletín Oficial de las Islas Baleares (BOIB) del proyecto para construir una planta de almacenamiento de baterías de litio en una parcela clasificada como suelo rústico del municipio de Pollença ha provocado una oleada de preocupación entre los vecinos.
La iniciativa se publicó el pasado 2 de octubre y contempla la instalación de la planta denominada “Jilguero ST1”. Está impulsada por Atlántica Energía Sostenible España, S.L.U., filial de la multinacional Atlantica Sustainable Infrastructure plc. La matriz fue adquirida en 2024 por el fondo de inversión estadounidense Energy Capital Partners (ECP).
Según la documentación publicada, la instalación ocupará una superficie de 3.000 metros cuadrados, dispondrá de una potencia de 10 MW y una capacidad de almacenamiento de 40 MWh, suficiente —en términos de potencia instantánea— para abastecer de forma simultánea a más de 600 vehículos eléctricos. Las baterías se distribuirán en 16 contenedores, cada uno con un peso aproximado de 35 toneladas.
El sistema permitirá almacenar energía y liberarla en momentos de baja producción, garantizando cierta estabilidad del sistema eléctrico. Sin embargo, los vecinos sostienen que esto no implica necesariamente beneficios económicos para hogares o empresas.
"FALTA TOTAL DE SENSIBILIDAD Y TRANSPARENCIA"
Los residentes califican de “inaceptable” que el proyecto se haya presentado sin haber sido previamente informado al vecindario, lo que —afirman— demuestra “una falta total de sensibilidad y transparencia por parte de la empresa promotora”.
La sorpresa fue aún mayor al conocerse que, según declaraciones recogidas por otro diario de la isla el 3 de octubre, el propio alcalde, Martí March, aseguró desconocer la existencia del proyecto, extremo que los vecinos dicen poner “seriamente en duda”.
MOTIVOS DE OPOSICIÓN
Entre los argumentos expuestos por los residentes para oponerse a la planta destaca la proximidad a viviendas, ya que algunas casas se encuentran a menos de cinco metros del terreno proyectado, aspecto que, según los vecinos, no se contempla en el plan presentado por Atlántica Energía.
Otro aspecto a tener en cuenta es la afectación al entorno agrícola y ganadero. La parcela está catalogada como suelo rústico y, por lo tanto, se destina a actividades agrarias y de conservación. Los vecinos cuestionan que se intente declarar el terreno de “interés estratégico” para permitir su uso industrial.
A este factor se le suma el posible impacto acústico y lumínico, de hecho, advierten que el funcionamiento nocturno podría alterar el descanso de los residentes y el comportamiento de la fauna local.
Finalmente, la principal causa de este rechazo es el posible riesgo para la salud. Apuntan a la posible contaminación electromagnética que generan las baterías.
"UNA RUINA PARA LA COMUNIDAD"
El proyecto se ubica a 80 metros del Torrent de Sant Jordi, una zona con riesgo de desbordamiento e inundaciones. Los vecinos aseguran que el propio Informe de Impacto Ambiental reconoce esa vulnerabilidad e incluso incluye fotografías de áreas susceptibles de inundarse.
También alertan sobre el riesgo de incendios asociados al litio, recordando el siniestro ocurrido en enero de 2025 en la planta de Moss Landing, en California, uno de los mayores parques de baterías del mundo. En aquel caso, el fuego tardó varios días en extinguirse y provocó la emisión de gases tóxicos y metales pesados como el cobalto, el níquel y el manganeso.
“En caso de emergencia, desconocemos qué protocolo se aplicaría, quién coordinaría la evacuación y si el municipio está preparado para afrontar una crisis de tal magnitud”, lamentan los vecinos.
Los residentes subrayan la fragilidad ambiental del entorno, próximo a espacios naturales de gran valor como el Torrent de Sant Jordi, la Gola, la Albufereta de Pollença y el Paraje Natural de la Serra de Tramuntana. Cualquier vertido o filtración de sustancias tóxicas podría contaminar los acuíferos y dañar gravemente la biodiversidad local.
Además, advierten de las posibles consecuencias económicas: “El turismo es la principal fuente de ingresos del municipio; un desastre ambiental supondría una ruina para la comunidad”.
Otro aspecto a destacar es que el plan técnico estima una vida útil de entre 10 y 20 años para las baterías. Los vecinos se preguntan qué ocurrirá una vez finalizado ese periodo y quién asumirá la responsabilidad del posible deterioro o de la contaminación residual.
Ante lo que consideran un proyecto de escaso beneficio y alto riesgo, los residentes de Pollença reiteran su oposición total a la instalación de la planta “Jilguero ST1”, apelando a la protección del entorno, la salud pública y la seguridad de toda la comunidad.
MÁXIMOS ESTÁNDARES TÉCNICOS
Desde la empresa, Atlantica aseguran que el proyecto dePollença se ha desarrollado siguiendo los máximos estándares técnicos y enestricto cumplimiento de la normativa vigente, en coordinación con el Govern deles Illes Balears, garantizando la transparencia en cada etapa.
La compañía subraya que las baterías son una tecnologíamadura y esencial en la transición energética, ya que permiten almacenarenergía en momentos de exceso de generación y liberarla cuando la demandaaumenta, contribuyendo a la estabilidad y seguridad del sistema eléctrico.
En sistemas aislados, como el de Mallorca, afirma, este tipode instalaciones ayudan a evitar desequilibrios de tensión y frecuencia,mejoran la resiliencia ante incidencias y hacen la electricidad más limpia yeconómica.
La empresa, por su parte, insiste en que la planta nogenerará emisiones, ni ruidos ni radiaciones perjudiciales. Los sistemas derefrigeración son de baja emisión sonora y, si fuera necesario, podríanincorporar aislamiento acústico adicional. Además, las baterías no generan radiaciónelectromagnética, apunta la compañía, ya que operan en corriente continua.
Finalmente, el equipo de Atlantica se pone a disposición de los vecinospara atender cualquier duda o consulta sobre el proyecto.







