El ejercicio mental de 30 segundos que mejora tu ánimo y reduce el estrés

Un hábito de gratitud recomendado por psicólogos y respaldado por estudios científicos

Alicia D. Romero | Mallorca, 24 de Octubre de 2025 | 03:00h

En tiempos en los que el estrés, la ansiedad y el cansancio mental parecen formar parte de la rutina, los expertos en psicología y bienestar están rescatando un recurso tan simple como poderoso para mejorar el estado de ánimo. Se trata de un ejercicio mental que apenas dura 30 segundos y que consiste, simplemente, en redirigir la atención hacia la gratitud o los pensamientos positivos.

La propuesta no tiene misterio: basta con detenerse medio minuto y pensar en tres cosas —por pequeñas que sean— que te generen satisfacción o agradecimiento. Puede ser ese primer sorbo de café por la mañana, una conversación agradable o el simple hecho de disfrutar del aire fresco al salir a la calle.

LA CIENCIA DETRÁS DEL “EFECTO GRATITUD”


Investigadores de la Universidad de Harvard y de la Universidad de California han comprobado que este tipo de ejercicios activa las zonas del cerebro relacionadas con la dopamina y la serotonina, los neurotransmisores vinculados al placer y la calma.

La psicóloga cognitiva Laura Martínez, especialista en neurofelicidad, explica que “cuando dirigimos la atención hacia lo positivo, el cerebro empieza a reorganizar sus patrones de pensamiento, favoreciendo una mirada más optimista sobre lo que nos rodea”.

Pero el efecto no termina ahí. Practicar estos microhábitos mentales de manera constante ayuda a reducir el estrés, mejorar la concentración y fortalecer la resiliencia emocional con el paso del tiempo.

Martínez subraya que “lo más poderoso de este truco es su simplicidad: no requiere tiempo, dinero ni recursos externos”. Y resume el espíritu del método en una frase clara: “Treinta segundos de atención consciente pueden marcar la diferencia entre un día abrumador y otro más equilibrado”.

UN PEQUEÑO GESTO CON GRANDES RESULTADOS


Los especialistas coinciden en que practicar la gratitud consciente es una de las formas más eficaces de entrenar la mente para el bienestar. Incorporar este breve ejercicio al inicio o al final del día puede generar cambios acumulativos en la salud mental, comparables a los de prácticas más largas como la meditación o el mindfulness.

Además, mantener un momento diario de gratitud ayuda a frenar la rumiación mental, es decir, esos pensamientos repetitivos que alimentan la preocupación y el malestar. A largo plazo, esta práctica mejora la estabilidad emocional y favorece una percepción más amable de la vida cotidiana.

Los expertos recomiendan reservar un momento breve —por la mañana, antes de dormir o incluso en una pausa del día— para recordar tres motivos de gratitud. No importa cuáles sean; lo esencial es detenerse y conectar con la emoción positiva que generan.

Con el tiempo, este gesto aparentemente insignificante se convierte en un entrenamiento mental diario capaz de reconfigurar el cerebro hacia una actitud más serena y optimista.

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