Beber agua antes de dormir: ¿beneficio o error?

Los expertos explican cuándo hidratarse antes de acostarse puede ayudar y cuándo puede afectar al descanso

Alicia D. Romero | Mallorca, 22 de Octubre de 2025 | 02:00h

Mantener una buena hidratación es esencial para la salud, pero una pregunta común genera debate: ¿es recomendable beber agua justo antes de dormir? Aunque muchas personas lo hacen con la intención de cuidar su organismo, los expertos advierten que no siempre es la mejor opción. La clave, aseguran, está en la cantidad, el momento y las necesidades individuales de cada persona.

Según los médicos, beber una pequeña cantidad de agua antes de acostarse no representa ningún riesgo e incluso puede aportar beneficios concretos, sobre todo en quienes padecen sequedad bucal o toman medicamentos que reducen la producción de saliva. “Un pequeño sorbo, aproximadamente medio vaso, puede ayudar a mantener una hidratación adecuada durante la noche”, explica la doctora Elena Ruiz, especialista en medicina interna y nutrición.

Las únicas dos bebidas igual de sanas que el agua

Científicos de Harvard han demostrado que, además del agua, hay otras dos bebidas que son saludables y te mantienen...

No obstante, abusar del agua antes de ir a la cama puede tener el efecto contrario. Durante el sueño, el cuerpo continúa procesando líquidos y un exceso puede interrumpir los ciclos de descanso por la necesidad de levantarse al baño. “En personas mayores o con problemas de sueño, esto puede generar despertares nocturnos y afectar la calidad del descanso”, advierte Ruiz.

 LOS PROS Y CONTRAS

Beber agua antes de dormir puede tener algunos beneficios comprobados: ayuda a prevenir la deshidratación, favorece la función renal, regula la temperatura corporal y alivia pequeñas molestias como la sequedad de garganta o los calambres nocturnos por falta de minerales.

Sin embargo, los riesgos aparecen cuando el consumo es excesivo o se realiza demasiado tarde. “Si se ingieren grandes cantidades justo antes de acostarse, el cuerpo activa la diuresis —la necesidad de orinar— durante la noche. Esto provoca interrupciones del sueño y puede generar fatiga al día siguiente”, explica la nutricionista Patricia Gómez, miembro de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación.

Los especialistas coinciden en que la mejor estrategia es mantener una hidratación constante a lo largo del día, evitando concentrar el consumo de agua en las horas nocturnas. La cantidad recomendada varía según la edad, el peso y la actividad física, pero en términos generales se aconseja entre 1,5 y 2 litros diarios, distribuidos de forma equilibrada.

Para quienes sienten sed antes de acostarse, un pequeño sorbo de agua es suficiente para aliviarla sin afectar el descanso. En cambio, las personas con problemas cardíacos o renales deben consultar a su médico antes de modificar su ingesta nocturna, ya que el exceso de líquidos puede sobrecargar el organismo.

¿Cómo eliminar el temido uranio del agua potable?

La aplicación de carga eléctrica sobre espuma de óxido de grafeno se ha demostrado eficaz para eliminar el uranio...

En conclusión, beber agua antes de dormir no es ni un error ni un hábito milagroso. Como ocurre con la mayoría de los aspectos de la salud, la moderación y el equilibrio son fundamentales.

Un gesto tan simple puede favorecer el bienestar si se hace con medida, pero en exceso puede convertirse en el enemigo silencioso de un sueño reparador.

Sentimiento general

Si te equivocas de voto, puedes desmarcarlo volviendo a hacer clic en el voto erróneo.
0
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


Curiosidades
Mascotas

Buscan a dos perros perdidos en Palma

Hola, Pedimos ayuda para intentar dar difusión al caso de estos dos perros perdidos. Son una cachorrita de cinco meses (Maggie) y un bombonazo...