La canción más pegajosa del mundo, según la ciencia (y por qué no puedes olvidarla)
Un estudio de la Universidad de Durham identificó las melodías que más se quedan en la mente
Alicia D. Romero | Mallorca, 21 de Octubre de 2025 | 20:00h

Todos hemos vivido esa experiencia: escuchas una canción solo una vez y, sin proponértelo, empieza a repetirse en tu mente una y otra vez. La ciencia no solo tiene una explicación para este curioso fenómeno, sino también una ganadora indiscutible.
Según un estudio de la Universidad de Durham (Reino Unido), la canción más pegajosa del mundo es “Wannabe”, el éxito mundial de las Spice Girls lanzado en 1996. La investigación fue publicada en la revista científica Psychology of Music y se basó en las respuestas de más de 12.000 participantes de un experimento online diseñado para identificar los temas más fáciles de recordar tras escucharlos solo unos segundos.
El resultado fue contundente: “Wannabe” encabezó la lista, seguida de otros clásicos irresistibles como “Mamma Mia” de ABBA y “We Will Rock You” de Queen.
LAS CLAVES MUSICALES QUE ATRAPAN AL CEREBRO
Los investigadores explican que las canciones que más se “pegan” —conocidas en inglés como earworms— comparten ciertos patrones melódicos y rítmicos que estimulan la memoria auditiva.
“Tienen tempos rápidos, intervalos simples y repeticiones que facilitan su memorización”, detalló la profesora Kelly Jakubowski, autora principal del estudio. “El cerebro las percibe como familiares y placenteras, lo que provoca que se repitan automáticamente incluso sin un estímulo externo.”
Pero no todo depende del ritmo. El componente emocional también juega un papel clave. Según Jakubowski, las canciones asociadas a recuerdos positivos o momentos de euforia tienden a quedarse más tiempo en la mente. “Nuestro cerebro refuerza las conexiones neuronales entre la música y la emoción, por eso cuesta tanto olvidarlas”, explicó la investigadora.
CUANDO LA MÚSICA SE VUELVE UN BUCLE MENTAL
Entre los títulos más “adhesivos” que completan el ránking destacan “Eye of the Tiger” (Survivor), “Don’t Stop Believin’” (Journey) y “Happy” (Pharrell Williams). Todas comparten estructuras simples, coros repetitivos y melodías ascendentes que activan los circuitos de recompensa del cerebro.
Aunque los earworms suelen desaparecer por sí solos, los especialistas recomiendan escuchar la canción completa o distraerse con otra melodía para romper el bucle mental. Paradójicamente, intentar forzar el olvido puede producir el efecto contrario y hacer que la canción se repita aún más.
UN FENÓMENO TAN COMÚN COMO IRRESISTIBLE
La ciencia confirma lo que muchos sospechaban: algunas canciones están compuestas —con o sin intención— para quedarse grabadas en nuestra mente. Y cuando eso ocurre, resistirse es casi imposible.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
La superstición más antigua del mundo que sigue todavía vigente
Aunque vivimos en una época dominada por la ciencia, la tecnología y la información, algunas creencias...
Las estrategias ocultas de los supermercados para que compres más (y no te des cuenta)
Ir al supermercado parece una tarea tan cotidiana que apenas le prestamos atención. Sin embargo, detrás de...
El color que hace que la gente confíe más en ti en una entrevista de trabajo
La primera impresión en una entrevista de trabajo es decisiva. Más allá del currículum o de las...
Qué le ocurre a tu cuerpo si cambias el café de la mañana por agua tibia con limón durante 10 días
Cada vez más personas comienzan su día con un vaso de agua tibia con limón, una práctica que se ha...











