Jiangmen activa alerta sanitaria por brote de Chikungunya y desata ola de rumores sobre “niebla misteriosa”
Expertos en verificación de datos insisten en que se trata de fumigación ambiental, no de una medida de contención por una enfermedad secreta
Alicia D. Romero | Mallorca, 19 de Octubre de 2025 | 07:47h

La ciudad de Jiangmen, en la provincia china de Guangdong, se encuentra bajo una alerta sanitaria de nivel III tras la detección de miles de casos del virus Chikungunya, una enfermedad transmitida por mosquitos del género Aedes, los mismos que propagan el dengue.
Según autoridades locales, se han registrado más de 2.000 contagios en la ciudad, lo que llevó al gobierno municipal a implementar fumigaciones masivas para eliminar criaderos de mosquitos. Equipos de control sanitario recorren diariamente los distritos urbanos y rurales con vehículos y drones equipados con nebulizadores, lo que ha generado densas capas de humo blanco visibles en algunas zonas.
Sin embargo, en redes sociales chinas y extranjeras han comenzado a circular versiones que aseguran que la ciudad quedó “envuelta en niebla” tras una fumigación completa, e incluso que el motivo real de la infección estaría siendo ocultado por las autoridades.
Hasta el momento, no existe evidencia que respalde esas afirmaciones. Los medios oficiales, como China Daily y Southern Metropolis Daily, informaron que la fumigación es parte de un plan de emergencia para controlar el brote de Chikungunya, y que los productos utilizados son insecticidas aprobados por el Ministerio de Salud.
Un vocero del Centro Provincial de Control de Enfermedades de Guangdong aseguró que “no hay indicios de una nueva pandemia ni de un patógeno desconocido”. Añadió que la población debe mantener medidas de prevención doméstica, como eliminar aguas estancadas y utilizar repelente de mosquitos.
Mientras tanto, las imágenes de calles cubiertas por la niebla del fumigante se han vuelto virales en redes sociales, alimentando la confusión. Expertos en verificación de datos insisten en que se trata de fumigación ambiental, no de una medida de contención por una enfermedad secreta.







