J.J. Vaquero se sincera sobre su punto de inflexión: "Me vi borracho en el entierro de mi suegra"
El humorista se ha abierto en canal en 'El Hormiguero', relatando su problema con el alcohol y cómo logró superarlo
Marina J. Ramos | Mallorca, 14 de Octubre de 2025 | 08:59h

‘El Hormiguero’ ha arrancado la semana con una entrevista que no ha dejado a nadie indiferente. Pablo Motos ha recibido en el plató a dos de los cómicos más reconocidos del país, Goyo Jiménez y J.J. Vaquero, que han acudido al programa para presentar su nueva película Sujétame el cubata. La cinta gira en torno a un empresario que intenta salvar su bar, El rincón del erizo, del cierre inminente por problemas económicos. Una historia que combina ficción con vivencias reales del propio Vaquero.
Durante una década, el humorista vallisoletano fue dueño de un bar en su ciudad, un punto de encuentro para grandes nombres del humor y, también, un lugar de fiesta muy conocido en Valladolid. Aquella etapa le dejó anécdotas de todo tipo —como la surrealista escena de un cliente comiéndose una bombilla—, pero también le pasó factura. Regentar un local nocturno mientras mantenía una carrera en los escenarios acabó arrastrándolo a una vida de excesos.
Vaquero, que siempre ha hablado con naturalidad de sus adicciones, se ha abiero en canal ante Pablo Motos para contar el punto de inflexión que le llevó a cambiar por completo su vida. "Me vi borracho en el entierro de mi suegra, pedí ayuda profesional, no me gusta mandar el mensaje de que con el deporte puedes dejarlo todo", ha confesado, visiblemente emocionado. "Me vi mintiéndome a mí mismo. No bajaba a la panadería a comprar pan, eso se lo había dicho a la gente, y un día me pillé mintiéndome a mí mismo para ir al bar. Busqué ayuda profesional, luego volví al gimnasio", ha añadido.
Desde entonces, el humorista ha reconstruido su rutina apostando por un estilo de vida saludable y el deporte como gran aliado. "Si alguien cree que tiene un problema, que busque un profesional", ha subrayado. "El deporte ayuda, tengo que dormir, comer sano, me pongo retos, soy competitivo conmigo mismo. Es esencial el deporte si alguien quiere salir de la noche", ha recomendado.
El cómico ha recordado que de joven había competido en culturismo, una afición que recuperó como vía de escape para mantenerse enfocado. "Cuando me decía a mí mismo que no salía más, solo funcionó cuando se lo dije a mi mujer. Si alguien lo dice y no puede frenarlo por sí mismo que se lo diga al de al lado, en alto. Ellos se pusieron manos a la obra. Hay que tener fuerza de voluntad, tienes que mirar lo que te está quitando", ha explicado, insistiendo en la importancia de pedir ayuda y reconocer el problema.
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Vaquero también ha hablado de cómo el proceso de dejar atrás el alcohol le llevó a redefinir sus relaciones personales. "Divertirse es guay, pero hay que tener claro de lo que te está quitando. Los amigos que creías que eran amigos desaparecen. Los amigos de las fiestas, se van. Luego tienes tiempo para los que han sido amigos de toda la vida y estaban llevando una vida ordenada y no les estabas dedicando tiempo", ha reflexionado, visiblemente emocionado.
Antes de despedirse, el humorista ha querido lanzar un mensaje claro a la audiencia: "La gente que le gusta tomarse un vino comiendo o se toma unas copas en una despedida de soltero, no me dirijo a esa gente. El alcohol es muy peligroso. La gente que tiene tendencia a ser adicto a algo que huya del alcohol, es un trampolín para todo lo demás". Y ha añadido, mirando a cámara: "Es la única droga que tienes que justificar que no la tomas. La gente como yo que no sabe parar que tengan cuidado con el alcohol". Sus palabras han arrancado un largo aplauso del público, que ha reconocido su honestidad y valentía al compartir una historia tan personal.








