El sencillo gesto que puede ahorrar dinero en tu factura de calefacción este invierno
Este mantenimiento básico optimiza el rendimiento y alarga la vida del sistema
Alicia D. Romero | Mallorca, 13 de Octubre de 2025 | 18:48h

Con la bajada de las temperaturas, los radiadores vuelven a ser protagonistas en los hogares. Pero antes de encender la calefacción, conviene realizar una tarea básica de mantenimiento que muchos olvidan: purgar los radiadores. Este pequeño gesto, que apenas lleva unos minutos, puede marcar la diferencia entre una casa templada y un sistema que consume más energía de la necesaria.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recuerda que la calefacción representa cerca del 47 % del consumo energético en los hogares españoles, por lo que cualquier mejora en su eficiencia tiene un impacto directo en la factura. Y, aunque suene técnico, purgar los radiadores es un proceso sencillo que cualquiera puede hacer con las herramientas adecuadas.
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LO QUE NECESITAS ANTES DE EMPEZAR
No hace falta ser manitas ni tener un arsenal de herramientas. Con tres elementos básicos es suficiente:
- Una toalla o trapo absorbente, para evitar que el agua manche el suelo.
- Un recipiente pequeño —una taza, un vaso o un cubo— para recoger el agua que pueda salir.
- Una llave de purga del radiador. Si no la tienes, puedes usar un alicate o incluso un destornillador plano, aunque con mucho cuidado de no dañar la válvula.
Según la guía de WD-40, la herramienta ideal es la llave específica, ya que permite controlar mejor el giro y evitar fugas accidentales.
CÓMO PURGAR UN RADIADOR PASO A PASO
1. Apaga la calefacción y deja que se enfríe
Lo primero es apagar la caldera o la bomba de circulación. Después, espera al menos una hora antes de empezar. Esto evita quemaduras y asegura que el aire dentro del circuito no esté bajo presión.
2. Sube el termostato y protege el suelo
Coloca la toalla debajo del radiador, especialmente en la zona de la válvula de purga. Sube el termostato al máximo para facilitar que el aire acumulado salga más fácilmente cuando empieces a purgar.
3. Abre la válvula de purga
Pon el recipiente justo debajo de la válvula. Con la llave, gira lentamente hasta que escuches un leve silbido: es el aire escapando. Mantén la posición hasta que empiece a salir agua de forma continua. Ese es el momento de cerrar.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda hacerlo siempre con movimientos suaves y sin forzar la llave, ya que las válvulas pueden dañarse si se manipulan con brusquedad.
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4. Repite el proceso en todos los radiadores
Sigue el mismo procedimiento en cada radiador de la vivienda, comenzando por el más cercano a la caldera y terminando por el más alejado. De esta forma, se garantiza una purga completa del sistema. Este orden ayuda a que el aire atrapado se libere de manera más uniforme.
Cuando termines, revisa la presión de la caldera: debería mantenerse entre 1 y 1,5 bar. Si ha bajado, puedes ajustarla usando la llave de llenado.
TRUCOS PARA MEJORAR EL RENDIMIENTO DE LA CALEFACCIÓN
Una vez purgados los radiadores, hay algunos gestos adicionales que ayudan a mantener el calor y optimizar el consumo:
- No tapes los radiadores. Evita colocar muebles o cortinas delante. Según la Cadena SER, esta práctica puede reducir la potencia de emisión hasta un 30 %.
- Aprovecha la luz solar. Durante el día, abre las cortinas para que el sol caliente las habitaciones. Por la noche, ciérralas para conservar el calor.
- Aísla bien ventanas y puertas. Un mal sellado puede suponer una pérdida de hasta el 25 % del calor generado, según el IDAE.
- Usa paneles reflectantes. Colocar una lámina de aluminio o panel térmico entre el radiador y la pared ayuda a redirigir el calor hacia el interior. El físico Javier Burgos lo recomienda como “el truco más eficiente y barato del invierno”.
- Ventila lo justo. Bastan diez minutos con las ventanas abiertas para renovar el aire sin enfriar la vivienda.
- Cierra las habitaciones que no uses. Así concentras el calor donde realmente lo necesitas.
Si notas que algún radiador sigue calentando mal incluso después de purgarlo, puede que necesite una limpieza más profunda del circuito. Algunos técnicos aconsejan hacer un lavado químico cada pocos años para eliminar sedimentos y cal acumulada.
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MANTENER LA CALEFACCIÓN A PUNTO, UNA CUESTIÓN DE EFICIENCIA
Realizar el purgado una vez al año —preferiblemente antes de encender la calefacción por primera vez— ayuda a mantener el sistema en buen estado y a reducir el consumo. Es una tarea sencilla que no requiere conocimientos técnicos, solo paciencia y atención.
Además, mejora la eficiencia energética, evita ruidos y prolonga la vida útil de los radiadores. En definitiva, una pequeña inversión de tiempo que se traduce en más confort y menos gasto durante los meses más fríos.










