Por qué los vídeos cortos son tan adictivos: la ciencia detrás de TikTok, Reels y YouTube Shorts

La combinación de dopamina, gratificación instantánea y diseño algorítmico explica por qué no podemos dejar de verlos

Alicia D. Romero | Mallorca, 09 de Octubre de 2025 | 05:00h

En los últimos años, plataformas como TikTok, Instagram Reels y YouTube Shorts han transformado la forma en que consumimos contenido digital. Los vídeos cortos, de apenas unos segundos, se han convertido en un fenómeno global que atrapa la atención de millones de usuarios durante horas. Pero, ¿por qué resultan tan adictivos? La respuesta está en la neurociencia, la psicología del comportamiento y los algoritmos que potencian nuestro deseo de “ver uno más”.

Cada vez que un usuario ve un vídeo corto que le resulta divertido, sorprendente o interesante, su cerebro libera dopamina, el neurotransmisor asociado al placer y la recompensa. Este mismo mecanismo se activa al comer algo sabroso o recibir un cumplido.

Sin embargo, los vídeos cortos generan una liberación constante y repetida de dopamina, ya que cada clip ofrece un nuevo estímulo visual y emocional. Esta sucesión de recompensas pequeñas y frecuentes mantiene al cerebro en un estado de expectativa, buscando el próximo vídeo que le proporcione la misma satisfacción.

Los psicólogos comparan este comportamiento con el de las máquinas tragaperras: nunca sabemos qué vídeo aparecerá a continuación, y esa incertidumbre refuerza el impulso de seguir deslizando la pantalla.

LOS ALGORITMOS QUE TE CONOCEN MEJOR QUE TÚ

Las plataformas no solo ofrecen entretenimiento, sino que estudian de forma precisa los hábitos de cada usuario: cuánto tiempo pasas viendo un vídeo, en cuáles haces “me gusta”, qué temas te interesan o qué contenidos repites. Con esta información, los algoritmos ajustan el flujo de vídeos para mostrarte exactamente lo que más activa tu dopamina.

Este sistema de personalización convierte el desplazamiento infinito en una experiencia casi hipnótica, donde cada clip parece hecho a medida. El resultado es un ciclo continuo de atención, placer y refuerzo que se retroalimenta.

La velocidad también influye. Los vídeos cortos están diseñados para captar la atención en los primeros segundos, ofreciendo un estímulo rápido, intenso y fácil de consumir. En una era de saturación informativa, donde la capacidad de concentración ha disminuido, este tipo de contenido encaja perfectamente con la necesidad de obtener gratificación inmediata sin esfuerzo cognitivo.

Con el tiempo, esta exposición constante puede alterar nuestra tolerancia a la espera y nuestra capacidad de concentración. Por eso, muchas personas notan dificultad para ver vídeos largos, leer libros o mantener la atención sostenida durante tareas más extensas.

Reducir el tiempo frente a los vídeos cortos no implica eliminarlos por completo, sino consumirlos de manera consciente. Los expertos recomiendan establecer límites de tiempo diarios, evitar verlos antes de dormir y sustituir parte de ese consumo por actividades que generen placer de forma más duradera, como leer, hacer ejercicio o pasar tiempo al aire libre.

También ayuda desactivar las notificaciones o eliminar el desplazamiento automático, para devolver el control al usuario y romper la dinámica de recompensa inmediata.

Sentimiento general

Si te equivocas de voto, puedes desmarcarlo volviendo a hacer clic en el voto erróneo.
1
Comentarios

Hola!, escribe un comentario para esta noticia.Comentar


  • ... - Mallorca, 15 de Octubre de 2025 | 11:35h
    Esto ya ha perdido su gracia. La mayoría de vídeos son de IA. En nada el 100% lo serán
    Responder
    1
Curiosidades
Mascotas